Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
18 diciembre 2013 3 18 /12 /diciembre /2013 22:48

La Homilía de Betania: Cuarto  Domingo de Adviento.

1.- ANUNCIAR AL JESÚS DE LOS POBRES

Por Pedro Juan Díaz

1.- En este cuarto domingo de adviento queremos tener muy presentes en esta Mesa a los que siempre deben estar presentes, aunque no siempre sea así. De nuevo en Navidad nos acordamos de los más necesitados, pero ¿por qué sólo en Navidad? Aunque también, como dice el refrán, “menos da una piedra”. En la parroquia, durante todo el adviento, estamos haciendo “campaña” a favor de los más pobres, y los visualizamos en dos realidades que nos son cercanas: Caritas interparroquial de Elche y los niños de la Casita de Reposo, de la obra social diocesana San José Obrero. Y, como siempre, queremos buscar luz en la Palabra de Dios, para que nuestra acción hunda sus raíces en el Evangelio. Y el Evangelio nos sigue hablando de esperanza.

2.- Es la tónica de todo el adviento, pero es una esperanza justificada. Hoy más que nunca, frente a tanta crisis y tantas necesidades, queremos apostar desde la fe por la esperanza. La esperanza para el pueblo de Israel en una situación difícil, como cuenta la primera lectura, fueron las palabras del profeta Isaías. Hay una señal de esperanza: “la virgen está encinta y da a luz un hijo… Dios-con-nosotros”. Dios le dice al rey Acaz que pida la señal, ante la amenaza de destrucción que sufre su pueblo. Dios les da la señal para que comprendan que no los abandona, que está con ellos, que les va a salvar, que es el “Dios-con-nosotros”.

3.- Y esa señal y esa profecía se cumplen en Jesús. “Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta… la virgen concebirá y dará a luz un hijo… Dios-con nosotros”. Esa es la gran señal de esperanza para el mundo y para los pobres. La profecía de Isaías se cumple. Dios cumple sus promesas en Jesús, con la colaboración de María y de José, y con la acción del Espíritu Santo. Estos son los protagonistas del Evangelio de hoy. Así nos lo cuenta Mateo, resaltando que Jesús es el Mesías anunciado y esperado. Esta gran señal de esperanza es un gran anuncio que, como cristianos, estamos llamados a propagar por todas partes. En lo más profundo de nuestra vocación está la misión de anunciar el Evangelio, que no es otra cosa que Jesús, “nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios”. Así se lo explica Pablo en la segunda lectura a los Romanos. El Evangelio que anunciamos es Jesús. Nuestra salvación viene por la adhesión a su persona. Y el mensaje es para todos, judíos y gentiles, hombres y mujeres, niños y adultos, pero también de una manera especial es mensaje de esperanza y buena noticia para los más pobres, porque ellos son los “preferidos” de Dios.

4.- Si hay alguien que necesita signos de esperanza en su vida, estos son los que Cáritas está ayudando cada día a sobrevivir; y también de manera especial los más pequeños, los niños, los desprotegidos, los desamparados, aquellos a los que la Iglesia acoge y ayuda a través de la obra social diocesana San José Obrero, tanto en la Casita de Reposo, como en el colegio de Orihuela. En ellos ponemos hoy nuestra mirada. A ellos va dirigida nuestra campaña en esta Navidad. Pero no podemos conformarnos con eso. Somos cristianos y tenemos la tarea de anunciar al Jesús de los pobres, al Jesús de los más pequeños, a ese que vino a nacer entre nosotros de la manera más sorprendente, en lo pequeño e inesperado, en lo sencillo y pobre de un pesebre en Belén, un pueblecito insignificante. No podemos dejar de anunciar en Evangelio con nuestras palabras, pero fundamentalmente con nuestros hechos, a los más necesitados de esas palabras, pero fundamentalmente de esos hechos, de gestos como este que hacemos en la campaña de navidad parroquial, pero que no se pueden quedar sólo aquí, porque la vida sigue, porque las necesidades siguen, porque las personas, especialmente los más pobres, siguen necesitando signos de esperanza por nuestra parte. Porque si no se los damos nosotros, nadie se los dará. Porque si nosotros no les anunciamos a Jesús con nuestras palabras, pero fundamentalmente con nuestros gestos y acciones, nadie lo hará. María y José dicen SI a Dios y se ponen en acción para colaborar con su proyecto. Nuestra respuesta quiere ser la misma. Ellos son dos modelos que hoy nos ofrece la Palabra de Dios. Ellos, y nosotros, son y somos esperanza para los más pobres.

5.- Dios viene a nacer en nuestras vidas en el rostro de los más pobres. Al sentarnos a la Mesa de la Eucaristía, hay muchos ausentes y que pasan por dificultades, y no podemos conformarnos con sentarnos sin más. Nuestra preocupación por ellos ha de continuar, porque la Eucaristía no se puede vivir separada de la Caridad. La Eucaristía nos envía permanentemente a los caminos de nuestra sociedad para invitar a todos a la Mesa del Señor, que es la Mesa de la esperanza. No podemos desconfiar ni desfallecer, porque tenemos la certeza de que “lo que nos ha dicho el Señor se cumplirá”. Proclamemos nuestra fe en el Dios que nos convoca a la Mesa y nos envía después a compartirla con los más pobres.


2.- ESPERA JUBILOSA

Por Ángel Gómez Escorial

1.- El Cuarto Domingo de Adviento es siempre el preámbulo necesario para mejor entender litúrgicamente el Nacimiento del Señor. Nos lo dice el Salmo. "Va a entrar el Señor: El es el Rey de la Gloria". El Señor va a llegar y nosotros debemos tener al corazón abierto a su llegada y el espíritu limpio para mejor recibirle. Y de algo tan grande hemos de ser muy cuidadosos en la atención a lo que contiene esta Misa. Isaías, una vez más va a aproximar su acción profética, afirmando que la gran señal de Dios --la que no quiere pedir Acaz-- será precisamente "que la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pone por nombre Emmanuel". El Nacimiento de Belén estaba anunciado por los profetas y conviene que lo tengamos en cuenta. El Antiguo Testamento es una preparación para los tiempos plenos del Nuevo y nexo de unión entre las Alianzas entre Dios y los hombres. La vigencia, no obstante, de los grandes profetas termina en Juan el Bautista.

2.- El inicio de la Carta de San Pablo a los Romanos aparece entre las lecturas por, precisamente, esa alusión profética veterotestamentaria al futuro nacimiento del Salvador. También en esas palabras de Pablo se da noticia de la nueva época, de la Nueva Alianza, del Nuevo Testamento. Son la confirmación de los anuncios de lo que vamos a celebrar días después.

3.- El Evangelio de Mateo cuenta "la anunciación a José". En efecto, José tenía un cierto nivel de escrúpulos ante el misterioso embarazo de su esposa, María. Pero iba a recibir de Dios, mediante el mensaje del ángel, un encargo muy importante dentro de la sociedad judía: el de poner nombre al Niño. Podría decirse -sin comparaciones de tipo físico- que si dar a luz era muy importante, lo era en igual medida el hecho de imponer el nombre al recién nacido. Y la comunicación angélica hecha a José da cumplimiento a la profecía de Isaías.

4.- Todo está ya previsto para que el Hijo de Dios venga al mundo. José será su padre legal y el custodio de la seguridad de Madre e Hijo durante muchos años. Será, también, el educador de su Hijo primogénito al que enseñará su oficio de artesano. Y con ese talante de espera jubilosa deberemos salir el domingo del templo, tras la celebración de la Eucaristía, preparados en cuerpo y en alma para recibir dentro de menos de una semana Jesús, el Niño Dios.

3.- LA CERCANÍA DE DIOS

Por José María Martín OSA

1.- "Dios-con-nosotros". El signo que el Señor da a la casa de David es: "El Señor, por su cuenta, os dará una señal. Mirad: la Virgen está encinta y da a luz un hijo y le pone por nombre Emmanuel (que significa: "Dios-con-nosotros"). La primera interpretación del texto supone que el hijo que la doncella va a traer se refiere al príncipe Exequias, hijo del rey Acaz. El evangelio de Mateo y toda la tradición cristiana verán realizado este anuncio de Isaías en la venida de Jesús, el hijo de la Virgen María. El rey Acaz no se cree el anuncio del profeta, en cambio María fue la que de verdad supo confiar en Dios y se apoyó sólo en El. Isabel la proclamará “dichosa por haber creído”. En el capítulo 9 Isaías proclamará su alegría “porque un niño nos ha nacido. Es el príncipe de la paz”. La respuesta elegida para el salmo expresa la dignidad divina del que va a nacer: "Va a entrar el Señor, él es el Rey de la Gloria”. El salmo 23 canta las condiciones requeridas en aquellos que quieran acercarse a ese rey: "El hombre de manos inocentes y puro corazón". Dios está con nosotros: lo encontramos en la Iglesia, en los Sacramentos, en la Palabra. Pero se encuentra también en todos los hombres. Todos, especialmente los pobres y los marginados, son Emmanuel. Dios está con nosotros en la familia, en el trabajo, en la amistad, en el descanso, en la oración, en el dolor y en el amor. Dios es nuestra más íntima y amistosa intimidad. No solamente está presente en la comunidad, sino que es su salvador y su sostén.

2.- El don y la misión de anunciar el Evangelio. Pablo anuncia a los Romanos que ha sido elegido Apóstol para anunciar la Buena Noticia de Cristo Jesús. Según lo humano, Jesucristo ha nacido de la estirpe de David, según el Espíritu Santo constituido Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte. San Pablo subraya así la estrecha unión entre la Encarnación y la Pascua, unión que justifica la posibilidad de actualización del misterio del Nacimiento de Cristo en la celebración de la liturgia. Dios ha optado por el hombre y se ha unido a él indisolublemente. La suerte de los hombres y la de Dios van unidas. Es más que un pacto de amistad. Es más que una alianza de amor, es la unidad perfecta. El don y la misión que recibimos es anunciar el Evangelio a todos, sin excepción, sean de la nación que sean.

3.- San José de la Fe y de la Esperanza. El evangelio de San Mateo pone en escena la dramática situación de San José ante el estado de su esposa. Se fía de las palabras del ángel. Este le anuncia el nombre que va a recibir el niño y con él la misión que va a desempeñar: "Jesús", significa "El Señor salva", ya que salvará al mundo de sus pecados. El salvará al pueblo de su pecado, entendido éste no sólo como falta moral voluntaria, sino, también y sobre todo, como limitación y carencia de plenitud. Se trata de una salvación general y total, avalada por el mismo Dios. Con este nombre se afirma, por tanto, que ha comenzado ya la salvación de forma imparable, aunque a veces actúe como la simiente que germina sin que se la vea. Todo esto es anunciado por el ángel y la respuesta a este anuncio es un acto de fe. En la espera, José continúa haciendo su vida; lleva dentro su drama y también su paz desde su aceptación en la fe. Este último domingo de Adviento honramos no sólo a Santa María de la Esperanza, sino también a San José de la Fe y de la Esperanza.

Fuente: www.betania.es

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by xcmasmasmas - en Homilía
Comenta este artículo

Comentarios

Présentation

  • : Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • : Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
  • Contacto

Perfil

  • xcmasmasmas
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo.
Soy viudo, vivo en Santo Domingo,
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo. Soy viudo, vivo en Santo Domingo,

Solicitud de Oración

Hermano (a) que nos visita, si necesitas oración por cualquier motivo, solo debes escribir a;

xcmasmasmas@gmail.com, exponiendo tu causa por la cual quieres que oremos,

debes poner tu nombre

Buscar

Permisos

Cualquier artículo, fotos, etc. puede ser copiado por cualquier persona o grupo, que tenga las mismas inquietudes que nosotros, o sea la extensión del Reino de Dios en la tierra

Archivos