Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
8 febrero 2014 6 08 /02 /febrero /2014 00:54

LECTURAS DE LA MISA V DOMINGO TIEMPO ORDINARIO. 9 DE FEBRERO 2014.
Fiesta

Despuntará tu luz como la aurora

Lectura del libro del profeta Isaías     58, 7-10

Así habla el Señor:
Si compartes tu pan con el hambriento
y albergas a los pobres sin techo;
si cubres al que veas desnudo
y no te preocupas por tu propia carne,
entonces despuntará tu luz como la aurora
y tu llaga no tardará en cicatrizar;
delante de ti avanzará tu justicia
y detrás de ti irá la gloria del Señor.
Entonces llamarás, y el Señor responderá;
pedirás auxilio, y Él dirá: «¡Aquí estoy!»
Si eliminas de ti todos los yugos,
el gesto amenazador y la palabra maligna;
si ofreces tu pan al hambriento
y sacias al que vive en la penuria,
tu luz se alzará en las tinieblas
y tu oscuridad será como el mediodía.

Palabra de Dios.
 
 
SALMO
     Sal 111, 4. 5. 6-7. 8a-9 (R.: 4a)
 
R.
 Para los buenos brilla una luz en las tinieblas.
 
O bien:
 
Aleluia.

Para los buenos brilla una luz en las tinieblas:
es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo.
Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud. 
R.
 
El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre.
No tendrá que temer malas noticias:
su corazón está firme, confiado en el Señor. 
R.
 
Su ánimo está seguro, y no temerá.
Él da abundantemente a los pobres:
su generosidad permanecerá para siempre,
y alzará su frente con dignidad. 
R.

Les anuncié el testimonio de Cristo crucificado

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto     2, 1-5
 
    Hermanos, cuando los visité para anunciarles el misterio de Dios, no llegué con el prestigio de la elocuencia o de la sabiduría. Al contrario, no quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado.
    Por eso, me presenté ante ustedes débil, temeroso y vacilante.
    Mi palabra y mi predicación no tenían nada de la argumentación persuasiva de la sabiduría humana, sino que eran demostración del poder del Espíritu, para que ustedes no basaran su fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
 
Palabra de Dios.
 
 
ALELUIA
     
Jn 8, 12
 
Aleluia.
«Yo soy la luz del mundo;
el que me sigue tendrá la luz de la vida», dice el Señor.
Aleluia.
 
 
EVANGELIO

Ustedes son la luz del mundo

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     5, 13-16
 
    Jesús dijo a sus discípulos:
    Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.
    Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.
    Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.
 
Palabra del Señor.

Comentario

1.- Fe y justicia. La lectura del tercer Isaías interpela a sus coetáneos sobre la vivencia de la fe después de la vuelta del exilio. Observa el profeta la crisis de esperanza provocada por lo que tarda la salvación y denuncia la depravación del culto a los ídolos. Notaba un desprecio de los extranjeros que se habían establecido en la tierra de Israel durante el exilio. Por eso anuncia que toda reconstrucción debe tener en cuenta la dimensión social: no puede haber fe en el Dios de Israel sin la justicia del país. Principio claro y aplicable a nuestros días… La promesa de Dios es clara: la verdadera restauración vendrá cuando el creyente colabore en la restauración de su hermano. Esto está descrito como una especie de procesión ritual: la justicia va delante, en medio el que obra según Dios y, al final, la gloria del Señor. Solo cuando seamos capaces de partir el pan con el hambriento y de saciar el estómago del indigente podrá brillar la luz en el mundo. Es lo mismo que nos recuerda este domingo Manos Unidas con el lema "Un mundo nuevo, proyecto común". En el compromiso de este año propone exigir que se lleve a cabo el octavo y último objetivo de Desarrollo del Milenio fijado por Naciones Unidas: "Fomentar una alianza mundial por el desarrollo". Es posible cumplir la alianza cuando haces que la vida del que vive en tu ciudad pueda ser justa y digna. Mensaje para tiempos de fuertes crisis, las de entonces como las de ahora.

2.- “El justo brilla en las tinieblas como una luz”. En el Salmo 111 se nos recuerda que tenemos que ser justos. El justo es un hombre "de acuerdo" con Dios, que "corresponde" perfectamente al proyecto del creador... Así como se dice "justo", de un zapato que se acomoda perfectamente al pie, ni demasiado grande ni demasiado pequeño. El Antiguo Testamento, tuvo el gran mérito de unir estrechamente los deberes del hombre "hacia Dios" y los deberes del hombre "hacia el hombre". Jesús también resumió en el "amor" toda la conducta moral humana: "lo que hacéis al más pequeño de los míos, lo hacéis conmigo”. En este salmo, que habla esencialmente de la Alianza con Dios, vemos ya resaltados los deberes sociales: "El justo jamás vacilará, reparte... a manos llenas, da al pobre...". Cuando esto es una realidad, brilla la luz en las tinieblas. Pablo fue luz anunciando la Buena Noticia a todos, judíos y gentiles. Pablo no quiso presentarse a los corintios hablando con palabras altisonantes y haciendo alarde de elocuencia. Les predicó sencillamente a Jesucristo y a éste crucificado, sin triunfalismos. Pablo se presentó ante los corintios como un pobre hombre, débil y temeroso. Pero no era su debilidad, sino la fuerza de Dios lo que operaba en su predicación. Anunciaba el Evangelio con sus obras.

3.- Que con nuestras obras seamos sal de la tierra y luz del mundo. Jesús habla a la muchedumbre desde una montaña. Acaba de proclamar las bienaventuranzas, un estilo de vida tan nuevo como chocante. Quien dice "sí" con su vida a estas enseñanzas es sal y luz. Dos imágenes de lo que Dios quiere del cristiano en el mundo. La sal da valor y sabor a lo que toca. Para ello tiene que dejar el salero y disolverse en los alimentos. La luz también es para otro. Con ella se ve, se puede caminar. Ocultarla no tiene sentido. Así el cristiano, portador del don de Dios, no puede limitarse a gozarlo y vivirlo solo él. Debe alumbrar y dar sabor al mundo. No por vanagloria o haciendo alarde de lo que posee, sino para que los demás, viéndolo, den gloria al Padre. El ejemplo más claro es el mismo Jesús, que siempre actuó poniendo su poder y enseñanzas al servicio de la gloria del Padre. Estas dos pequeñas parábolas, dirigidas a los que han escuchado las bienaventuranzas, señalan el valor de las obras en favor de los hombres. Si los discípulos descuidan las obras no tiene ninguna fuerza el anuncio del Evangelio. Si queremos ser creíbles, tenemos que ser consecuentes. Comencemos ya hoy, trabajando en el proyecto común de construir un mundo nuevo.

Por José María Martín OSA

 

Fuente: www.betania.es (comentario)

Repost 0
7 febrero 2014 5 07 /02 /febrero /2014 23:27

LECTURAS MISA DEL SÁBADO IV SEMANA TIEMPO ORDINARIO. CICLO A. 8 DE FEBRERO, 2014

Año par

San Jerónimo Emiliano

    Convertido a los 25 años, el patricio de Venecia Jerónimo Emiliano (1486-1537) dedicó su vida a la atención de los menesterosos, los enfermos y los huérfanos. Junto con varios compañeros que le siguieron, fundó, cerca de Bérgamo, la Orden de los clérigos regulares de Somasca. San Jerónimo murió, victima de la peste, al servicio de los enfermos.

Concede a tu servidor un corazón comprensivo
para juzgar a tu pueblo.

Lectura del primer libro de los Reyes     3, 4-13

El rey fue a Gabaón para ofrecer sacrificios allí, porque ese era el principal lugar alto. Sobre ese altar, Salomón ofreció mil holocaustos.
En Gabaón, el Señor se apareció a Salomón en un sueño, durante la noche. Dios le dijo: «Pídeme lo que quieras.»
Salomón respondió: «Tú has tratado a tu servidor David, mi padre, con gran fidelidad, porque él caminó en tu presencia con lealtad, con justicia y rectitud de corazón; tú le has atestiguado esta gran fidelidad, dándole un hijo que hoy está sentado en su trono. Y ahora, Señor, Dios mío, has hecho reinar a tu servidor en lugar de mi padre David, a mí, que soy apenas un muchacho y no sé valerme por mí mismo.
Tu servidor está en medio de tu pueblo, el que tú has elegido, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el tuyo?»
Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, y Dios le dijo: «Porque tú has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con rectitud, yo voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú después de ti. Y también te doy aquello que no has pedido: tanta riqueza y gloria que no habrá nadie como tú entre los reyes, durante toda tu vida.»

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 118, 9. 10. 11. 12. 13. 14 (R.: 12b)

R.
 Enséñame, Señor, tus preceptos.

¿Cómo un joven llevará una vida honesta?
Cumpliendo tus palabras. 
R.

Yo te busco de todo corazón:
no permitas que me aparte de tus mandamientos. 
R.

Conservo tu palabra en mi corazón,
para no pecar contra ti. 
R.

Tú eres bendito, Señor:
enséñame tus preceptos. 
R.

Yo proclamo con mis labios
todos los juicios de tu boca. 
R.

Me alegro de cumplir tus prescripciones,
más que de todas las riquezas. 
R.


ALELUIA     
Jn 10, 27

Aleluia.
Dice el Señor: Mis ovejas escuchan mi voz,
yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluia.


EVANGELIO

Eran como ovejas sin pastor

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     6, 30-34

Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. El les dijo: «Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco.» Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer.
Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.
Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

Palabra del Señor.

Comentario:

Hoy, el Evangelio nos plantea una situación, una necesidad y una paradoja que son muy actuales.

Una situación. Los Apóstoles están “estresados”: «Los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer» (Mc 6,30). Frecuentemente nosotros nos vemos abocados al mismo trasiego. El trabajo exige buena parte de nuestras energías; la familia, donde cada miembro quiere palpar nuestro amor; las otras actividades en las que nos hemos comprometido, que nos hacen bien y, a la vez, benefician a terceros... ¿Querer es poder? Quizá sea más razonable reconocer que no podemos todo lo que quisiéramos.

Una necesidad. El cuerpo, la cabeza y el corazón reclaman un derecho: descanso. En estos versículos tenemos un manual, frecuentemente ignorado, sobre el descanso. Ahí destaca la comunicación. Los Apóstoles «le contaron todo lo que habían hecho» (Mc 6,30). Comunicación con Dios, siguiendo el hilo de lo más profundo de nuestro corazón. Y —¡qué sorpresa!— encontramos a Dios que nos espera. Y espera encontrarnos con nuestros cansancios.

Jesús les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31). ¡En el plan de Dios hay un lugar para el descanso! Es más, nuestra existencia, con todo su peso, debe descansar en Dios. Lo descubrió el inquieto Agustín: «Nos has creado para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti». El reposo de Dios es creativo; no “anestésico”: toparse con su amor centra nuestro corazón y nuestros pensamientos.

Una paradoja. La escena del Evangelio acaba “mal”: los discípulos no pueden reposar. El plan de Jesús fracasa: son abordados por la gente. No han podido “desconectar”. Nosotros, con frecuencia, no podemos liberarnos de nuestras obligaciones (hijos, cónyuge, trabajo...): ¡sería como traicionarnos! Se impone encontrar a Dios en estas realidades. Si hay comunicación con Dios, si nuestro corazón descansa en Él, relativizaremos tensiones inútiles... y la realidad —desnuda de quimeras— mostrará mejor la impronta de Dios. En Él, allí, hemos de reposar.

 

Fuente: www.evangelit.net (Comentario)

Repost 0
7 febrero 2014 5 07 /02 /febrero /2014 01:46

LECTURAS VIERNES IV SEMANA TIEMPO ORDINARIO, CICLO A. 7 DE FEBRERO, 2014

Año par

David cantó himnos de todo corazón
mostrando su amor por su Creador

Lectura del libro del Eclesiástico     47, 2-11

Como se aparta la grasa del sacrificio de comunión, así fue elegido David entre los israelitas. 
El jugó con leones como si fueran cabritos y con osos como si fueran corderos. ¿Acaso, siendo joven, no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat? Porque él invocó al Señor, el Altísimo, que fortaleció su brazo para exterminar a un guerrero poderoso y mantener erguida la frente de su pueblo. Por eso, lo glorificaron por los diez mil, y lo alabaron por las bendiciones del Señor, ofreciéndole una diadema de gloria.
Porque él destruyó a los enemigos de alrededor y aniquiló a sus adversarios, los filisteos, quebrando su poderío hasta el día de hoy.
En todas sus obras rindió homenaje al Santo Altísimo, con palabras de gloria; cantó himnos de todo corazón, mostrando su amor por su Creador.
Estableció cantores delante del altar, para que entonaran cantos melodiosos; dio esplendor a las fiestas, y ordenó perfectamente las solemnidades, haciendo que se alabara el santo nombre del Señor y que resonara el Santuario desde el alba. 
El Señor borró sus pecados y exaltó su poderío para siempre, le otorgó una alianza real y un trono de gloria en Israel.

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 17, 31. 47 y 50. 51 (R.: 50)

R.
 Te alabaré entre las naciones
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre.


El camino de Dios es perfecto,
la promesa del Señor es digna de confianza.
El Señor es un escudo para los que se refugian en él. 
R.

¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación!
Por eso te alabaré entre las naciones
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre. 
R.

El concede grandes victorias a su rey
y trata con fidelidad a su Ungido,
a David y a su descendencia para siempre. 
R.


ALELUIA     
Cf. Lc 8, 15

Aleluia.
Felices los que retienen la palabra de Dios
con un corazón bien dispuesto
y dan fruto gracias a su constancia.
Aleluia.


EVANGELIO

Este hombre es Juan,
a quien yo mandé decapitar,
y que ha resucitado

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     6, 14-29

El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos» Otros afirmaban: «Es Elías.» Y otros: «Es un profeta como los antiguos.» Pero Herodes, al oír todo esto, decía: «Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado.»
Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te es lícito tener a la mujer de tu hermano.» Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras y te lo daré.» Y le aseguró bajo juramento: «Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Ella fue a preguntar a su madre: «¿Qué debo pedirle?» «La cabeza de Juan el Bautista», respondió esta.
La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: «Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.»
El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla. En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.

Palabra del Señor.

Comentario:

Hoy, en este pasaje de Marcos, se nos habla de la fama de Jesús —conocido por sus milagros y enseñanzas—. Era tal esta fama que para algunos se trataba del pariente y precursor de Jesús, Juan el Bautista, que habría resucitado de entre los muertos. Y así lo quería imaginar Herodes, el que le había hecho matar. Pero este Jesús era mucho más que los otros hombres de Dios: más que aquel Juan; más que cualquiera de los profetas que hablaban en nombre del Altísimo: Él era el Hijo de Dios hecho Hombre, Perfecto Dios y perfecto Hombre. Este Jesús —presente entre nosotros—, como hombre, nos puede comprender y, como Dios, nos puede conceder todo lo que necesitamos.

Juan, el precursor, que había sido enviado por Dios antes que Jesús, con su martirio le precede también en su pasión y muerte. Ha sido también una muerte injustamente infligida a un hombre santo, por parte del tetrarca Herodes, seguramente a contrapelo, porque éste le tenía aprecio y le escuchaba con respeto. Pero, en fin, Juan era claro y firme con el rey cuando le reprochaba su conducta merecedora de censura, ya que no le era lícito haber tomado a Herodías como esposa, la mujer de su hermano.

Herodes había accedido a la petición que le había hecho la hija de Herodías, instigada por su madre, cuando, en un banquete —después de la danza que había complacido al rey— ante los invitados juró a la bailarina darle aquello que le pidiera. «¿Qué voy a pedir?», pregunta a la madre, que le responde: «La cabeza de Juan el Bautista» (Mc 6,24). Y el reyezuelo hace ejecutar al Bautista. Era un juramento que de ninguna manera le obligaba, ya que era cosa mala, contra la justicia y contra la conciencia.

Una vez más, la experiencia enseña que una virtud ha de ir unida a todas las otras, y todas han de crecer orgánicamente, como los dedos de una mano. Y también que cuando se incurre en un vicio, viene después la procesión de los otros.

 

Fuente: www.evangli.net

Repost 0
24 enero 2014 5 24 /01 /enero /2014 17:12

LECTURAS DOMINGO III TIEMPO ORDINARIO. CICLO A. 26 DE ENERO, 2014

En el distrito de los paganos,
el pueblo ha visto una gran luz

Lectura del libro del profeta Isaías     8, 23b-9, 3
 
    En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos.

El pueblo que caminaba en las tinieblas
ha visto una gran luz;
sobre los que habitaban en el país de la oscuridad
ha brillado una luz.
Tú has multiplicado la alegría,
has acrecentado el gozo;
ellos se regocijan en tu presencia,
como se goza en la cosecha,
como cuando reina la alegría
por el reparto del botín.
Porque el yugo que pesaba sobre él,
la barra sobre su espalda
y el palo de su carcelero,
todo eso lo has destrozado como en el día de Madián.

Palabra de Dios.
 
 
SALMO
     Sal 26, 1. 4. 13-14 (R.: 1a)
 
R.
 El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré? 
R.
 
Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. 
R.
 
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor. 
R.

Que no haya divisiones entre ustedes

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto     1, 10-14. 16-17
 
    Hermanos:
    En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir. Porque los de la familia de Cloe me han contado que hay discordias entre ustedes. Me refiero a que cada uno afirma: «Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo».
    ¿Acaso Cristo está dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes fueron bautizados en el nombre de Pablo? Felizmente yo no he bautizado a ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo. Sí, también he bautizado a la familia de Estéfanas, pero no recuerdo haber bautizado a nadie más.
    Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar la Buena Noticia, y esto sin recurrir a la elocuencia humana, para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia.
 
Palabra de Dios.
 
 
ALELUIA
     
Cf. Mt 4, 23
 
Aleluia.
Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino
y sanaba todas las dolencias de la gente.
Aleluia.
 
 
EVANGELIO

Se retiró a Galilea
para que se cumpliera el anuncio de Isaías

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo    4, 12-23
 
    Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
        « ¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,
        camino del mar, país de la Transjordania,
        Galilea de las naciones!
        El pueblo que se hallaba en tinieblas
        vio una gran luz;
        sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,
        se levantó una luz».
    A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».
 
    Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».
    Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
    Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
    Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
    Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente.
 
Palabra del Señor.
 
 
O bien más breve:
 
+
 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     4, 12-17
 
    Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
        «¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,
        camino del mar, país de la Transjordania,
        Galilea de las naciones!
        El pueblo que se hallaba en tinieblas
        vio una gran luz;
        sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,
        se levantó una luz».
    A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».
 
Palabra del Señor.

Comentario

1.- Cafarnaúm, galilea de los gentiles.- Jesús comienza su misión estableciéndose en Cafarnaúm, la “Galilea de los gentiles”, un territorio que no era muy cristiano, para que lo entendáis. Era una tierra de sincretismo, de todo vale, de “cojo un poco de aquí y otro poco de allá”, de relajación de costumbres. Yo creo que se parece bastante al tipo de sociedad en el que vivimos. Jesús podría haberse situado en un contexto más “religioso”, entre los sacerdotes, en el Templo, pero elige alejarse de todo eso y acercarse a los más alejados. Es una reflexión muy interesante para preguntarnos cerca de quien nos situamos los cristianos hoy.

Desde ese ambiente secular lanza una invitación a la conversión, anunciando que Dios está cerca de todos ellos. No dice exactamente Dios, porque los judíos no podían nombrarle. Dice “el reino de los cielos”, que es la manera que tiene Jesús de llamar a su proyecto, al proyecto de Dios para todas las personas, un proyecto que llega a través de lo pequeño y lo sencillo, a través de signos significativos en la vida de cada día; un proyecto que entienden muy bien los más sencillos y humildes. Y después de esa llamada a la conversión, en ese territorio gentil y con una gente alejada de la fe, les propone las bienaventuranzas como camino a seguir. Pero de eso ya hablaremos la semana que viene.

El proyecto de Dios consiste en que todos sus hijos descubran que Él les quiere, que está cerca de ellos, que quiere compartir sus vidas. Por eso ha enviado a su hijo Jesús. Es lo que hemos celebrado durante toda la Navidad. Dios se ha hecho hombre, se ha acercado a nosotros de manera asombrosa, ha puesto su residencia habitual entre nosotros, para que descubramos que “está cerca el Reino de los cielos”, para que nos convirtamos y dejemos de pensar que Dios está allí arriba y nosotros aquí abajo, y que no le preocupan nuestras cosas, ¡todo lo contrario! La conversión necesita, además de cambiar nuestro corazón, cambiar también nuestra mentalidad.

La conversión nos pide también estar cerca de los que están lejos para acercarles el mensaje con nuestro estilo de vida, con nuestra conversión sincera, con nuestra manera de creer y entender que Dios está con nosotros todos los días, hasta el final. Es la manera que tenemos de ser auténticos evangelizadores.

2.- La unidad de los cristianos. Otro testimonio nuestro de la cercanía de Dios será nuestra unidad, “con un mismo pensar y un mismo sentir”, como dice San Pablo en la segunda lectura de hoy a los Corintios, que andaban bastante divididos. Estamos rezando de manera especial en esta semana por la unidad, que será un signo de credibilidad, un testimonio de conversión y de cercanía de Dios para todas las personas. “Os ruego en nombre de nuestro Señor Jesucristo –dice San Pablo-: poneos de acuerdo y no andéis divididos”. Es una asignatura pendiente y necesitada de conversión por parte de todos nosotros.

La Eucaristía es el gran signo de la unidad, es el momento de encuentro de toda la familia cristiana en torno a la mesa de Jesús que nos convoca. Es el momento de celebrar juntos nuestra fe, celebrar que Dios nos quiere y que acompaña cada momento de nuestra vida. Vamos a vivirlo con gozo. Proclamemos nuestra fe en Dios, que se ha acercado a cada uno de nosotros en Jesús y nos dice: “Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos”.

Por Pedro Juan Díaz

 

Fuente: www.betania.es (comentario)

Repost 0
24 enero 2014 5 24 /01 /enero /2014 16:07

LECTURAS MISA DEL SÁBADO II SEMANA TIEMPO ORDINARIO. CICLO A. 25 DE ENERO, 2014

La conversión de san Pablo
apóstol
Fiesta

    En el camino de Damasco, unos cuatro o cinco años después de la Resurrección del Señor, Saulo de Tarsis (luego san Pablo) tuvo una doble revelación: Jesús de Nazaret es el Santo de Dios, el Resucitado de Pascua; y también que el Cristo glorioso y los cristianos conforman, por la fe, una unidad.
    Toda su vida y toda su doctrina quedó marcada por esta experiencia inicial, esta iluminación que lo convirtió en apóstol de Cristo entre todas las gentes.

Levántate, recibe el bautismo y purifícate de tus pecados,
invocando el nombre de Jesús

Lectura de los hechos de los apóstoles     22, 3-16

Pablo dijo a su pueblo:
«Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero me he criado en esta ciudad y he sido iniciado a los pies de Gamaliel en la estricta observancia de la Ley de nuestros padres. Estaba lleno de celo por Dios, como ustedes lo están ahora. Perseguí a muerte a los que seguían este Camino, llevando encadenados a la prisión a hombres y mujeres; el Sumo Sacerdote y el Consejo de los ancianos son testigos de esto. Ellos mismos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y yo me dirigí allá con el propósito de traer encadenados a Jerusalén a los que encontrara en esa ciudad, para que fueran castigados.
En el camino y al acercarme a Damasco, hacia el mediodía, una intensa luz que venía del cielo brilló de pronto a mi alrededor. Caí en tierra y oí una voz que me decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?"
Le respondí: "¿Quién eres, Señor?"
Y la voz me dijo: "Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues".
Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba.
Yo le pregunté: "¿Qué debo hacer, Señor?"
El Señor me dijo: "Levántate y ve a Damasco donde se te dirá lo que debes hacer".
Pero como yo no podía ver, a causa del resplandor de esa luz, los que me acompañaban me llevaron de la mano hasta Damasco.
Un hombre llamado Ananías, fiel cumplidor de la Ley, que gozaba de gran prestigio entre los judíos del lugar, vino a verme y, acercándose a mí, me dijo: "Hermano Saulo, recobra la vista". Y en ese mismo instante, pude verlo.
El siguió diciendo: "El Dios de nuestros padres te ha destinado para conocer su voluntad, para ver al Justo y escuchar su Palabra, porque tú darás testimonio ante todos los hombres de lo que has visto y oído. Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y purifícate de tus pecados, invocando su Nombre"».

Palabra de Dios.


O bien:

Te dirán lo que debes hacer

Lectura de los Hechos de los apóstoles     9, 1-22

Saulo, que todavía respiraba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de traer encadenados a Jerusalén a los seguidores del Camino del Señor que encontrara, hombres o mujeres. 
Y mientras iba caminando, al acercarse a Damasco, una luz que venía del cielo lo envolvió de improviso con su resplandor. Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» 
El preguntó: «¿Quién eres tú, Señor?»
«Yo soy Jesús, a quien tú persigues, le respondió la voz. Ahora levántate, y entra en la ciudad: allí te dirán qué debes hacer». 
Los que lo acompañaban quedaron sin palabra, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco. Allí estuvo tres días sin ver, y sin comer ni beber. 
Vivía entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en una visión: «¡Ananías!» 
El respondió: «Aquí estoy, Señor». 
El Señor le dijo: «Ve a la calle llamada Recta, y busca en casa de Judas a un tal Saulo de Tarso. El está orando y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entraba y le imponía las manos para devolverle la vista». 
Ananías respondió: «Señor, oí decir a muchos que este hombre hizo un gran daño a tus santos en Jerusalén. Y ahora está aquí con plenos poderes de los jefes de los sacerdotes para llevar presos a todos los que invocan tu Nombre». 
El Señor le respondió: «Ve a buscarlo, porque es un instrumento elegido por mí para llevar mi Nombre a todas las naciones, a los reyes y al pueblo de Israel. Yo le haré ver cuánto tendrá que padecer por mi Nombre». 
Ananías fue a la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saulo, hermano mío, el Señor Jesús -el mismo que se te apareció en el camino- me envió a ti para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.» 
En ese momento, cayeron de sus ojos una especie de escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado. Después comió algo y recobró sus fuerzas. 
Saulo permaneció algunos días con los discípulos que vivían en Damasco, y luego comenzó a predicar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. 
Todos los que oían quedaban sorprendidos y decían: «¿No es este aquel mismo que perseguía en Jerusalén a los que invocan este Nombre, y que vino aquí para llevarlos presos ante los jefes de los sacerdotes?» Pero Saulo, cada vez con más vigor, confundía a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús es realmente el Mesías. 

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 116, 1. 2 (R.: cf. Mc 16, 15)

R.
 Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia.

O bien:

Aleluia.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, 
glorifíquenlo, todos los pueblos! 
R.

Porque es inquebrantable su amor por nosotros, 
y su fidelidad permanece para siempre. 
R.


ALELUIA     
Cf. Jn 15, 16

Aleluia.
Dice el Señor: Yo los elegí del mundo
para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero.
Aleluia.


EVANGELIO

Id por todo el mundo, anunciad el Evangelio

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     16, 15-18

Jesús se apareció a los Once y les dijo:
«Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán».

Palabra del Señor.


En la Misa votiva de san Pablo se utilizan las lecturas aquí indicadas

Comentario:

Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol. El breve fragmento del Evangelio según san Marcos recoge una parte del discurso acerca de la misión que confiere el Señor resucitado. Con la exhortación a predicar por todo el mundo va unida la tesis de que la fe y el bautismo son requisitos necesarios para la salvación: «El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará» (Mc 16,16). Además, Cristo garantiza que a los predicadores se les dará la facultad de hacer prodigios o milagros que habrán de apoyar y confirmar su predicación misionera (cf. Mc 16,17-18). La misión es grande —«Id por todo el mundo»—, pero no faltará el acompañamiento del Señor: «Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).

La oración colecta de hoy, propia de la fiesta, nos dice: «Oh Dios, que con la predicación del Apóstol san Pablo llevaste a todos lo pueblos al conocimiento de la verdad, concédenos, al celebrar hoy su conversión, que, siguiendo su ejemplo, caminemos hacia Ti como testigos de tu verdad». Una verdad que Dios nos ha concedido conocer y que tantas y tantas almas desearían poseer: tenemos la responsabilidad de transmitir hasta donde podamos este maravilloso patrimonio.

La Conversión de san Pablo es un gran acontecimiento: él pasa de perseguidor a convertido, es decir, a servidor y defensor de la causa de Cristo. Muchas veces, quizá, también nosotros mismos hacemos de “perseguidores”: como san Pablo, tenemos que convertirnos de “perseguidores” a servidores y defensores de Jesucristo.

Con Santa María, reconozcamos que el Altísimo también se ha fijado en nosotros y nos ha escogido para participar de la misión sacerdotal y redentora de su Hijo divino: Regina apostolorum, Reina de los apóstoles, ¡ruega por nosotros!; haznos valientes para dar testimonio de nuestra fe cristiana en el mundo que nos toca vivir.

 

Fuente: www.evangelit.net (Comentario)

Repost 0
24 enero 2014 5 24 /01 /enero /2014 02:01

LECTURAS VIERNES II SEMANA TIEMPO ORDINARIO, CICLO A. 24 DE ENERO, 2014

Año par

San Francisco de Sales
obispo y doctor de la Iglesia
Memoria

    Francisco de Sales (1567-1622) fue esencialmente un pastor.
    Misionero y, luego, obispo de Ginebra, fundó con Juana de Chantal la Orden de la Visitación.
    Consagró sus mejores esfuerzos, por medio de la predicación y sus escritos, a despertar y acrecentar la fe, tratando de teología con los protestantes, poniendo la vida espiritual al alcance de los laicos y atendiendo a todos, tanto a los pequeños como a los grandes.

No extenderé mi mano contra el rey,
porque es el ungido del Señor

Lectura del primer libro de Samuel     24, 3-21
 
    Saúl reunió a tres mil hombres seleccionados entre todo Israel y partió en busca de David y sus hombres, hacia las Peñas de las Cabras salvajes. Al llegar a los corrales de ovejas que están junto al camino, donde había una cueva, Saúl entró a hacer sus necesidades. En el fondo de la cueva, estaban sentados David y sus hombres. Ellos le dijeron: «Éste es el día en que el Señor te dice: "Yo pongo a tu enemigo en tus manos; tú lo tratarás como mejor te parezca"».
    Entonces David se levantó y cortó sigilosamente el borde del manto de Saúl. Pero después le remordió la conciencia, por haber cortado el borde del manto de Saúl, y dijo a sus hombres: «¡Dios me libre de hacer semejante cosa a mi señor, el ungido del Señor! ¡No extenderé mi mano contra él, porque es el ungido del Señor!» Con estas palabras, David retuvo a sus hombres y no dejó que se abalanzaran sobre Saúl. Así Saúl abandonó la cueva y siguió su camino.
 
    Después de esto, David se levantó, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl: «¡Mi señor, el rey!» Saúl miró hacia atrás, y David, inclinándose con el rostro en tierra, se postró y le dijo: «¿Por qué haces caso a los rumores de la gente, cuando dicen que David busca tu ruina? Hoy has visto con tus propios ojos que el Señor te puso en mis manos dentro de la cueva. Aquí se habló de matarte, pero yo tuve compasión de ti y dije: "No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido del Señor".
    ¡Mira, padre mío, sí, mira en mi mano el borde de tu manto! Si yo corté el borde de tu manto y no te maté, tienes que comprender que no hay en mí ni perfidia ni rebeldía, y que no he pecado contra ti. ¡Eres tú el que me acechas para quitarme la vida! Que el Señor juzgue entre tú y yo, y que él me vengue de ti. Pero mi mano no se alzará contra ti.
    "La maldad engendra maldad", dice el viejo refrán. Pero yo no alzaré mi mano contra ti. ¿Detrás de quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién estás persiguiendo? ¡A un perro muerto! ¡A una pulga! ¡Que el Señor sea el árbitro y juzgue entre tú y yo; que él examine y defienda mi causa, y me haga justicia, librándome de tu mano!»
    Cuando David terminó de dirigir estas palabras a Saúl, este exclamó: «¿No es esa tu voz, hijo mío, David?», y prorrumpió en sollozos. Luego dijo a David: «La justicia está de tu parte, no de la mía. Porque tú me has tratado bien y yo te he tratado mal. Hoy sí que has demostrado tu bondad para conmigo, porque el Señor me puso en tus manos y tú no me mataste. Cuando alguien encuentra a su enemigo, ¿lo deja seguir su camino tranquilamente? ¡Que el Señor te recompense por el bien que me has hecho hoy! Ahora sé muy bien que tú serás rey y que la realeza sobre Israel se mantendrá firme en tus manos».
 
Palabra de Dios.
 
 
SALMO
     
Sal 56, 2. 3-4. 6 y 11 (R.: 2a)
 
R.
 ¡Ten piedad de mí, Dios mío, ten piedad!
 
Ten piedad de mí, Dios mío, ten piedad,
porque mi alma se refugia en ti;
yo me refugio a la sombra de tus alas
hasta que pase la desgracia. 
R.
 
Invocaré a Dios, el Altísimo,
    al Dios que lo hace todo por mí:
él me enviará la salvación desde el cielo
y humillará a los que me atacan.
¡Que Dios envíe su amor y su fidelidad! 
R.
 
¡Levántate, Dios, por encima del cielo,
y que tu gloria cubra toda la tierra!
Porque tu misericordia se eleva hasta el cielo,
y tu fidelidad hasta las nubes. 
R.
 
 
ALELUIA     
2Cor 5, 19
 
Aleluia.
Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo,
confiándonos la palabra de la reconciliación.
Aleluia.
 
 
EVANGELIO

Llamó a los que quiso para que estuvieran con Él

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     3, 13-19
 
    Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios.
    Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
 
Palabra del Señor.

Comentario:

 enviarlos a ser apóstoles (cf. Mc 3,13-14). En primer lugar, los elige: antes de la creación del mundo, nos ha destinado a ser santos (cf. Ef 1,4). Nos ama en Cristo, y en Él nos modela dándonos las cualidades para ser hijos suyos. Sólo en vistas a la vocación se entienden nuestras cualidades; la vocación es el “papel” que nos ha dado en la redención. Es en el descubrimiento del íntimo “por qué” de mi existencia cuando me siento plenamente “yo”, cuando vivo mi vocación.

¿Y para qué nos ha llamado? Para estar con Él. Esta llamada implica correspondencia: «Un día —no quiero generalizar, abre tu corazón al Señor y cuéntale tu historia—, quizá un amigo, un cristiano corriente igual a ti, te descubrió un panorama profundo y nuevo, siendo al mismo tiempo viejo como el Evangelio. Te sugirió la posibilidad de empeñarte seriamente en seguir a Cristo, en ser apóstol de apóstoles. Tal vez perdiste entonces la tranquilidad y no la recuperaste, convertida en paz, hasta que libremente, porque te dio la gana —que es la razón más sobrenatural—, respondiste que sí a Dios. Y vino la alegría, recia, constante, que sólo desaparece cuando te apartas de El» (San Josemaría). 

Es don, pero también tarea: santidad mediante la oración y los sacramentos, y, además, la lucha personal. «Todos los fieles de cualquier estado y condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aún en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir» (Concilio Vaticano II).

Así, podemos sentir la misión apostólica: llevar a Cristo a los demás; tenerlo y llevarlo. Hoy podemos considerar más atentamente la llamada, y afinar en algún detalle de nuestra respuesta de amor.

 

Fuente: www.evangli.net

Repost 0
7 enero 2014 2 07 /01 /enero /2014 21:54

LECTURAS MISA MIÉRCOLES II SEMANA DE NAVIDAD. 8 DE ENERO, 2014


Dios es amor

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan     4, 7-10

Queridos míos,
amémonos los unos a los otros,
porque el amor procede de Dios,
y el que ama ha nacido de Dios
y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios,
porque Dios es amor.
Así Dios nos manifestó su amor:
envió a su Hijo único al mundo,
para que tuviéramos Vida por medio de Él.
Y este amor no consiste
en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que Él nos amó primero,
y envió a su Hijo
como víctima propiciatoria por nuestros pecados.

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 71, 1-4ab. 7-8

R.
 ¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor!

Concede, Señor, tu justicia al rey
y tu rectitud al descendiente de reyes,
para que gobierne a tu pueblo con justicia
y a tus pobres con rectitud. 
R.

Que las montañas traigan al pueblo la paz,
y las colinas, la justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos de los pobres. 
R.

Que en sus días florezca la justicia
y abunde la paz, mientras dure la luna;
que domine de un mar hasta el otro,
y desde el Río hasta los confines de la tierra. 
R.


ALELUIA     
Lc 4, 18

Aleluia.
El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres,
a anunciar la liberación a los cautivos.
Aleluia.


EVANGELIO

Al multiplicar los panes Jesús se manifiesta como profeta

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     6, 34-44

Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.
Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vaya a las poblaciones cercanas a comprar algo para comer.»
El respondió: «Denles de comer ustedes mismos.»
Ellos le dijeron: «Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos.»
Jesús preguntó: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.»
Después de averiguarlo, dijeron: «Cinco panes y dos pescados.»
El les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde, y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.
Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente.
Todos comieron hasta saciarse, y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil hombres.

Palabra del Señor.

Comentario:

El milagro de la multiplicación de los panes marcó tanto a las comunidades primitivas cristianas, que todos los evangelistas lo relatan. Todos los milagros de Jesús tienen contenido simbólico y liberador. Lo que importa de un milagro hecho por Jesús no es cómo sucedió; lo que importa es descubrir la acción liberadora de Dios en determinado acontecimiento. Por eso es necesario descubrir el mensaje oculto del milagro, saber leer las expresiones simbólicas que contiene su relato.

Los apóstoles plantean a Jesús la necesidad de despachar a la muchedumbre. Pero Jesús no acepta que sus discípulos se desentiendan del problema, y les propone que ellos mismos den de comer a la gente. La alternativa de los discípulos es que para eso necesitarían mucho dinero. En cambio, lo que Jesús quiere enseñarles es que no todo problema debe ser resulto con dinero. Su pregunta no es económica: "¿cuánto tienen?", sino de solidaridad: "¿qué tienen?". Los discípulos sacan lo que tienen y, a partir de ello, se realiza lo que llamamos el milagro de la "multiplicación de los panes".

Por eso, este milagro bien puede llamarse el milagro de la solidaridad: de dar lo que se tiene, de no dejarse vencer por la impotencia y el egoísmo. Dios acontece en este relato cuando se nos cuenta que los discípulos se comprometieron con el pueblo hambriento y aportaron de lo propio, para que Jesús hiciera el resto. De esta manera la lección para el futuro grupo de cristianos está dada: los problemas no sólo se solucionan con dinero; la solidaridad es una fuerza milagrosa que hay que despertar.

El pan sólo se multiplicará cuando se multiplique la solidaridad. El papel de la Eucaristía es exactamente éste: hacer crecer la solidaridad, haciendo comunión con los hermanos que estén a mi lado, sin distinción de género, de clase y de etnia. Por eso la eucaristía será siempre una multiplicación de los panes.

 

SERVICIO BÍBLICO LATINOAMERICANO (Comentario) 

Repost 0
6 enero 2014 1 06 /01 /enero /2014 17:20

LECTURAS DE LA MISA MARTES II SEMANA DE NAVIDAD. CICLO A7 DE ENERO, 2014.


Donde la Epifanía se celebra el domingo que cae entre los días 2 al 8 de enero.

Él nos escucha en todo lo que le pedimos.

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan     5, 14-21

Hijos míos:
Tenemos plena confianza
de que Dios nos escucha
si le pedimos algo conforme a su voluntad.
Y sabiendo que Él nos escucha
en todo lo que le pedimos,
sabemos que ya poseemos
lo que le hemos pedido.
El que ve a su hermano
cometer un pecado que no lleva a la muerte,
que ore y le dará la Vida.
Me refiero a los que cometen pecados
que no conducen a la muerte,
porque hay un pecado que lleva a la muerte;
por este no les pido que oren.
Aunque toda maldad es pecado,
no todo pecado lleva a la muerte.

Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca,
sino que el Hijo de Dios lo protege,
y el Maligno no le puede hacer nada.
Sabemos que somos de Dios,
y que el mundo entero está bajo el poder del Maligno.
Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido
y nos ha dado inteligencia
para que conozcamos al que es Verdadero;
y nosotros permanecemos en el que es Verdadero,
en su Hijo Jesucristo.
Él es el Dios verdadero
y la Vida eterna.
Hijitos míos,
cuídense de los ídolos...

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 149, 1-6a. 9b

R.
 El Señor ama a su pueblo.

O bien:

Aleluia.

Canten al Señor un canto nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que Israel se alegre por su Creador
y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. 
R.

Celebran su Nombre con danzas,
cántenle con el tambor y la cítara,
porque el Señor tiene predilección por su pueblo
y corona con el triunfo a los humildes. 
R.

Que los fieles se alegren por su gloria
y canten jubilosos en sus fiestas.
Glorifiquen a Dios con sus gargantas
esta es la victoria de todos sus fieles. 
R.


ALELUIA

Aleluia.
Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros
y Dios ha visitado a su pueblo.
Aleluia.


EVANGELIO

Este fue el primero de los signos de Jesús,
y lo hizo en Caná de Galilea

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     2, 1-11

Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.» Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía.» Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Él les diga.»
Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas.» Y las llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete.» Así lo hicieron.
El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: «Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento.»
Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él.

Palabra del Señor.

Las lecturas desde el 7 al 12 de enero se utilizan en los días siguientes a la solemnidad de la Epifanía, aunque ésta se traslade al domingo, hasta el sábado siguiente.
Pero, desde el lunes siguiente al domingo en que se celebra el Bautismo del Señor, es decir, el domingo posterior al 6 de enero, comienzan a utilizarse las lecturas del tiempo durante el año, omitiendo las que pudieran sobrar de las señaladas para los días del 7 al 12 de enero.




DÍA 7 DE ENERO

O bien lunes después del domingo de Epifanía.

Pongan a prueba su inspiración para ver si procede de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan     3, 22-4, 6

Hijos míos:
Dios nos concederá
todo cuanto le pidamos,
porque cumplimos sus mandamientos
y hacemos lo que le agrada.
Su mandamiento es este:
que creamos en el Nombre de su Hijo Jesucristo,
y nos amemos los unos a los otros como Él nos ordenó.
El que cumple sus mandamientos
permanece en Dios,
y Dios permanece en él;
y sabemos que Él permanece en nosotros,
por el Espíritu que nos ha dado.

Queridos míos,
no crean a cualquiera que se considere inspirado:
pongan a prueba su inspiración,
para ver si procede de Dios,
porque han aparecido en el mundo
muchos falsos profetas.
En esto reconocerán al que está inspirado por Dios:
todo el que confiesa
a Jesucristo manifestado en la carne,
procede de Dios.
Y todo el que niega a Jesús,
no procede de Dios,
sino que está inspirado por el Anticristo,
por el que ustedes oyeron decir que vendría
y ya está en el mundo.

Hijos míos,
ustedes son de Dios
y han vencido a esos falsos profetas,
porque Aquél que está en ustedes
es más grande que el que está en el mundo.
Ellos son del mundo,
por eso hablan el lenguaje del mundo
y el mundo los escucha.
Nosotros, en cambio, somos de Dios.
El que conoce a Dios nos escucha,
pero el que no es de Dios no nos escucha.
Y en esto distinguiremos
la verdadera de la falsa inspiración.

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 2, 7-8. 10-12a

R.
 ¡Te daré las naciones como herencia!

Voy a proclamar el decreto del Señor:
El me ha dicho: «Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy.
Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.» 
R.

Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
Sirvan al Señor con temor;
temblando, ríndanle homenaje. 
R.


ALELUIA     
Mt 4, 23

Aleluia.
Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino,
curaba todas las enfermedades de la gente.
Aleluia.


EVANGELIO

El Reino de los Cielos está muy cerca

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     4, 12-17. 23-25

Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
"¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,
camino del mar, país de la Transjordania,
Galilea de las naciones!
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz;
sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,
se levantó una luz".
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar:
«Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca.»
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.

Palabra del Señor.

Comentario:

Cuando Jesús ve que encarcelan a Juan resuelve trasladarse de Judea a Galilea. Trasladarse a Galilea, en cierta forma, le facilitaba a Jesús su trabajo. Galilea era un territorio alejado de Jerusalén, del poder central legalista e intransigente. Galilea tenía fama de región gentil, contaminada de paganos, desinteresada de la Ley y de la oficialidad del templo, foco de revolucionarios. Allí Jesús podía caminar con libertad, junto a los empobrecidos y marginados del norte.

Vale la pena preguntarse cuál era la propuesta del Reino que Jesús hacía, y cuál era la del pueblo. Toda la historia de los pobres de Israel gravitaba sobre los pobres del tiempo de Jesús. El hambre, la carencia de trabajo, la opresión política y militar de   los Herodes y de Roma, la opresión religiosa del Sanedrín, el abandono y la marginación... pedían y exigían ser redimidas. Lo que el pueblo esperaba era respuestas a sus necesidades. Por eso, la figura de un rey poderoso, como David, que reapareciera para liberarlos de toda aquella situación, los seguía atrayendo.

La propuesta del Reino de Jesús era diferente: había que descubrir y destruir más bien el egoísmo interior, lo mismo que las estructuras sociales que lo fomentaban. Y había que hacerlo partiendo de las víctimas de ese egoísmo, los empobrecidos y marginados que no cabían en la sociedad diseñada por el Sanedrín, por los Herodes y por Roma. Por eso los pobres se sentían acogidos por Jesús y los ricos se sentían ofendidos y desplazados. Pero Jesús era objetivo y equilibrado: a ambos lados, a todos les pedía conversión: a los pobres para que sin odio construyeran un proyecto de humanización, y a los poderosos para que, sin rabia soltaran lo que tenían atrapado y pertenecía a otros. En definitiva, para Jesús, el problema del Reino era un problema de transformación del corazón, pero una transformación real, de las que se demuestran en la práctica.

 

SERVICIO BÍBLICO LATINOAMERICANO (Comentario)

 

 

Repost 0
25 diciembre 2013 3 25 /12 /diciembre /2013 02:14

LECTURAS MISA DE LA AURORA. NATIVIDAD DEL SEÑOR. 25 DE DICIEMBRE, 2013.

MISA DE LA AURORA

Ahí llega tu Salvador

Lectura del libro del profeta Isaías     62, 11-12

Esto es lo que el Señor hace oír
hasta el extremo de la tierra: 
«Digan a la hija de Sión:
Ahí llega tu Salvador;
el premio de su victoria lo acompaña
y su recompensa lo precede.
A ellos se los llamará "Pueblo santo".
"Redimidos por el Señor";
y a ti te llamarán "Buscada",
"Ciudad no abandonada".»

Palabra de Dios.


SALMO
    
Sal 96, 1. 6. 11-12

R.
 Hoy nos ha nacido el Señor. ¡Aleluia!

¡El Señor reina! Alégrese la tierra, 
regocíjense las islas incontables. 
Los cielos proclaman su justicia 
y todos los pueblos contemplan su gloria. 
R.

Nace la luz para el justo, 
y la alegría para los rectos de corazón. 
Alégrense, justos, en el Señor 
y alaben su santo Nombre. 
R.
 

El nos salvó por su misericordia

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito     3, 4-7

Cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, no por las obras de justicia que habíamos realizado, sino solamente por su misericordia, él nos salvó, haciéndonos renacer por el bautismo y renovándonos por el Espíritu Santo. Y derramó abundantemente ese Espíritu sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos en esperanza herederos de la Vida eterna. 

Palabra de Dios.


ALELUIA
    
Lc 2, 14

Aleluia.
¡Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra, paz a los hombres amados por él!
Aleluia.


EVANGELIO

Los pastores encontraron a María,
a José y al recién nacido

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas    2, 15-20

Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado.» 
Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores. 
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido. 

Palabra del Señor.

Comentario:

Hoy resplandece una luz para nosotros: ¡nos ha nacido el Señor! Del mismo modo que el sol sale cada mañana para iluminar y dar vida a nuestro mundo, esta misa de la aurora, celebrada todavía con cierta oscuridad, evoca la figura del pequeño Infante nacido en Belén como el sol naciente, que viene para iluminar a toda la familia humana.

Después de María y José, fueron estos pastores del Evangelio los primeros que fueron iluminados por la presencia de Jesús Niño. Los pastores, que eran tenidos como los últimos en la sociedad. Hemos de ser pastores para acoger al Niño, y ser conscientes de nuestra nada.

Que Jesús sea luz no nos puede dejar indiferentes. Miremos a los pastores: era tan grande el gozo que sentían por lo que habían visto que no paraban de hablar acerca de ello: «Todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían» (Lc 2,19). 

«Tu Salvador ya está aquí», nos dice también el profeta, y eso nos llena de alegría y de paz. Amados hermanos, esto nos falta a muchos cristianos de hoy día: hablar de Él con alegría, paz y convencimiento; cada uno desde su vocación, es decir, desde el designio eterno que Dios tiene “para mí”. Y esto será posible si previamente estamos convencidos de nuestra identidad: los laicos, religiosos y sacerdotes. Todos formamos “el pueblo santo” del que nos habla el profeta Isaías. 

Fue designio de Dios que acudieran pastores a adorar al Niño Jesús. Todos somos pastores. Todos hemos de ser pobres y humildes, los últimos... Contemplando el pesebre de nuestra casa, con sus pastores de plástico o de cerámica, vemos una imagen de la Iglesia, que el profeta en la primera lectura describe como una “ciudad-no-abandonada” y como “la-que-tiene-un-enamorado” (cf. Is 62,12). En esta Navidad hagamos el propósito de amar más a nuestra Iglesia... que no es nuestra, sino de Él, y nosotros la recibimos y entramos a participar en ella como indignos siervos, y la recibimos como un don, como un regalo inmerecido. De ahí que nuestro estallido de alegría en esta Navidad ha de ser una profunda y sincera acción de gracias.

 

Comentario: www.evangeli.net

 

 

Repost 0
23 diciembre 2013 1 23 /12 /diciembre /2013 16:44

LECTURAS DE LA MISA DE LA VIGILIA: NATIVIDAD DEL SEÑOR

MISA VESPERTINA DE LA VIGILIA

Estas lecturas se utilizan en la Misa que se celebra por la tarde del día 24 de diciembre, antes o después de las primeras vísperas de Navidad.

El Señor pone en ti su deleite

Lectura del libro del profeta Isaías     62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré,
por amor a Jerusalén no descansaré,
hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante
y su salvación, como una antorcha encendida.
Las naciones contemplarán tu justicia
y todos los reyes verán tu gloria;
y tú serás llamada con un nombre nuevo,
puesto por la boca del Señor.
Serás una espléndida corona en la mano del Señor,
una diadema real en las palmas de tu Dios.
No te dirán más «¡Abandonada!»,
ni dirán más a tu tierra «¡Devastada!»,
sino que te llamarán «Mi deleite»,
y a tu tierra «Desposada.»
Porque el Señor pone en ti su deleite
y tu tierra tendrá un esposo.
Como un joven se casa con una virgen,
así te desposará el que te reconstruye;
y como la esposa es la alegría de su esposo,
así serás tú la alegría de tu Dios.

Palabra de Dios.


SALMO
     
Sal 88, 4-5. 16-17. 27. 29

R.
 Cantaré eternamente la misericordia del Señor.

Yo sellé una alianza con mi elegido, 
hice este juramento a David, mi servidor: 
«Estableceré tu descendencia para siempre, 
mantendré tu trono por todas las generaciones.» 
R.

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! 
Ellos caminarán a la luz de tu rostro;
se alegrarán sin cesar en tu Nombre, 
serán exaltados a causa de tu justicia. 
R.

El me dirá: «Tú eres mi padre, 
mi Dios, mi Roca salvadora.» 
Le aseguraré mi amor eternamente, 
y mi alianza será estable para él. 
R.

Testimonio de Pablo sobre Cristo,
Hijo de David

Lectura de los Hechos de los Apóstoles     13, 16-17. 22-25

Al llegar a Antioquía de Pisidia, Pablo se levantó en la sinagoga y, pidiendo silencio con un gesto, dijo:
«Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios. El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí.
Y cuando Dios desechó a Saúl, les suscitó como rey a David, de quien dio este testimonio: He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón que cumplirá siempre mi voluntad. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús.
Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. Y al final de su carrera, Juan decía: "Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias."»

Palabra de Dios.


ALELUIA


Aleluia.
Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra,
y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo.
Aleluia.


EVANGELIO

Genealogía de Jesucristo, hijo de David

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     1, 1-25

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
Abraham fue padre de Isaac;
Isaac, padre de Jacob;
Jacob, padre de Judá y de sus hermanos.
Judá fue padre de Fares y de Zará,
y la madre de estos fue Tamar.
Fares fue padre de Esrón;
Esrón padre de Arám;
Arám, padre de Aminadab;
Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón.
Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab.
Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut.
Obed fue padre de Jesé;
Jesé, padre del rey David.

David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías.
Salomón fue padre de Roboám;
Roboám, padre de Abías;
Abías, padre de Asá;
Asá, padre de Josafat;
Josafat, padre de Jorám;
Jorám, padre de Ozías.
Ozías fue padre de Joatám;
Joatám, padre de Acaz;
Acaz, padre de Ezequías;
Ezequías, padre de Manasés.
Manasés fue padre de Amón;
Amón; padre de Josías;
Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos,
durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia:
Jeconías fue padre de Salatiel;
Salatiel, padre de Zorobabel;
Zorobabel, padre de Abiud;
Abiud, padre de Eliacím;
Eliacím, padre de Azor.
Azor fue padre de Sadoc;
Sadoc, padre de Aquím;
Aquím, padre de Eliud;
Eliud, padre de Eleazar;
Eleazar, padre de Matán;
Matán, padre de Jacob.
Jacob fue padre de José, el esposo de María,
de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

Este fue el origen de Jesucristo:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
«La Virgen concebirá
y dará a luz un hijo a quien pondrán
el nombre de Emanue»l,
que traducido significa: «Dios con nosotros.»

Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.

Palabra del Señor.


O bien más breve:

María dará a luz un hijo
a quien pondrás el nombre de Jesús

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     1, 18-25

Este fue el origen de Jesucristo:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
«La Virgen concebirá
y dará a luz un hijo a quien pondrán
el nombre de Emanue»l,
que traducido significa: «Dios con nosotros.»

Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.

Palabra del Señor.



En las Misas que se celebran el día de Navidad se utilizan los formularios aquí señalados, con la facultad de elegir los textos más aptos de una de la tres Misas, teniendo en cuenta la utilidad pastoral de cada una de las asambleas de los fieles.

 

 

Repost 0

Présentation

  • : Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • : Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
  • Contacto

Perfil

  • xcmasmasmas
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo.
Soy viudo, vivo en Santo Domingo,
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo. Soy viudo, vivo en Santo Domingo,

Solicitud de Oración

Hermano (a) que nos visita, si necesitas oración por cualquier motivo, solo debes escribir a;

xcmasmasmas@gmail.com, exponiendo tu causa por la cual quieres que oremos,

debes poner tu nombre

Buscar

Permisos

Cualquier artículo, fotos, etc. puede ser copiado por cualquier persona o grupo, que tenga las mismas inquietudes que nosotros, o sea la extensión del Reino de Dios en la tierra

Archivos