Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
4 septiembre 2010 6 04 /09 /septiembre /2010 16:53

Primera Lectura

Lectura del libro de la

Sabiduría (9, 13-19)

¿Quién es el hombre que puede conocer los designios de Dios? ¿Quién es el que puede saber lo que el Señor tiene dispuesto? Los pensamientos de los mortales son inseguros y sus razonamientos pueden equivocarse, porque un cuerpo corruptible hace pesada el alma y el barro de que estamos hechos entorpece el entendimiento.

Con dificultad conocemos lo que hay sobre la tierra y a duras penas encontramos lo que está a nuestro alcance. ¿Quién podrá descubrir lo que hay en el cielo? ¿Quién conocerá tus designios, si tú no le das la sabiduría, enviando tu santo espíritu desde lo alto?

Sólo con esa sabiduría lograron los hombres enderezar sus caminos y conocer lo que te agrada. Sólo con esa sabiduría se salvaron, Señor, los que te agradaron desde el principio.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 89

Tú eres, Señor,

nuestro refugio.

Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años para ti son como un día que ya pasó; como una breve noche.

Tú eres, Señor,

nuestro refugio.

Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca.

Tú eres, Señor,

nuestro refugio.

Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos?¿Hasta cuándo?

Tú eres, Señor,

nuestro refugio.

Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos, puedan mirar tus obras y tu gloria.

Tú eres, Señor,

nuestro refugio.

 

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol

san Pablo a Filemón

(9-10. 12-17)

Querido hermano: Yo, Pablo, ya anciano y ahora, además, prisionero por la causa de Cristo Jesús, quiero pedirte algo en favor de Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado para Cristo aquí, en la cárcel.

Te lo envío. Recíbelo como a mí mismo. Yo hubiera querido retenerlo conmigo, para que en tu lugar me atendiera, mientras estoy preso por la causa del Evangelio. Pero no he querido hacer nada sin tu consentimiento, para que el favor que me haces no sea como por obligación, sino por tu propia voluntad.

Tal vez él fue apartado de ti por un breve tiempo, a fin de que lo recuperaras para siempre, pero ya no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como hermano amadísimo. El ya lo es para mí. ¡Cuánto más habrá de serlo para ti, no sólo por su calidad de hombre, sino de hermano en Cristo! Por tanto, si me consideras como compañero tuyo, recíbelo como a mí mismo.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos a cumplir tus mandamientos.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (14, 25-33)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y él, volviéndose a sus discípulos, les dijo: “Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar’.

¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle las condiciones de paz.

Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

Para ser cristiano, la Iglesia exige en realidad muy poco. Se bautiza a los niños recién nacidos y apenas se exige nada a sus padres; a lo más, la asistencia a unas charlas preparatorias del acto del bautismo y un vago compromiso de actuar en cristiano educando al niño según la ley de Dios y los mandamientos de la Iglesia. Sin embargo, esto no era así al principio. Para ser discípulo, Jesús ponía unas duras condiciones, que llevaban a quien quería serlo a pensárselo seriamente. Pocos seríamos cristianos, si para ello tuviéramos que cumplir las tres condiciones que, llegado el caso, Jesús exige a sus discípulos. Y decimos llegado el caso, porque estas tres formulaciones del evangelio de hoy que vamos a comentar son “formulaciones extremas”; representan la meta utópica que no debemos perder de vista, estando dispuestos a alcanzarla en el seguimiento de Jesús.

Por la primera (Si uno quiere venirse conmigo y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío), el discípulo debe estar dispuesto a subordinarlo todo a la adhesión al maestro. Si en el propósito de instaurar el reinado de Dios, evangelio y familia entran en conflicto, de modo que ésta impida la implantación de aquél, la adhesión a Jesús tiene la preferencia. Jesús y su plan de crear una sociedad alternativa al sistema mundano están por encima de los lazos de familia.

Por la segunda (Quien no carga con su cruz y se viene detrás de mí, no puede ser discípulo mío) no se trata de hacer sacrificios o mortificarse, que se decía antes, sino de aceptar y asumir que la adhesión a Jesús conlleva la persecución por parte de la sociedad, persecución que hay que aceptar y sobrellevar como consecuencia del seguimiento. Por eso, no es necesario precipitarse, no sea que prometamos hacer más de lo que podemos cumplir. El ejemplo de la construcción de la torre que exige hacer una buena planificación para calcular los materiales de que disponemos o del rey que planea la batalla precipitadamente, sin sentarse a estudiar sus posibilidades frente al enemigo, es suficientemente ilustrativo.

La tercera condición (todo aquel de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser discípulo mío) nos parece excesiva. Por si fuera poco dar la preferencia absoluta al plan de Jesús y estar dispuesto a sufrir persecución por ello, Jesús exige algo que parece está por encima de nuestras fuerzas: renunciar a todo lo que se tiene. Se trata, sin duda, de una formulación extrema que hay que entender. El discípulo debe estar dispuesto incluso a renunciar a todo lo que tiene, si esto es obstáculo para poner fin a una sociedad injusta en la que unos acaparan en sus manos los bienes de la tierra que otros necesitan para sobrevivir. El otro tiene siempre la preferencia. Lo propio deja de ser de uno, cuando otro lo necesita. Sólo desde el desprendimiento se puede hablar de justicia, sólo desde la pobreza se puede luchar contra ella. Sólo desde ahí se puede construir la nueva sociedad, el reino de Dios, erradicando la injusticia de la tierra.

Para quienes quitamos con frecuencia el aguijón al evangelio y nos gustaría que las palabras y actitudes de Jesús fuesen menos radicales, leer este texto resulta duro, pues el Maestro nazareno es tremendamente exigente.

No en vano, el libro de la Sabiduría formula hoy a modo de interrogante la dificultad que tiene conocer el designio de Dios y comprender lo que Dios quiere. Será necesario para ello recibir de Dios sabiduría y Espíritu Santo desde el cielo para adecuar nuestra vida a la voluntad de Dios manifestada por Jesús. Necesitamos ciertamente esa ayuda del cielo para ir contra corriente y tener la capacidad de renuncia total que pide el evangelio y a la que debemos estar dispuestos, llegado el caso. Pero esto que en el evangelio se nos propone como exigencias radicales de Jesús hoy no es tanto el comienzo del camino, sino la meta a la que debemos aspirar, aquello a lo que debemos tender, si queremos seguir a Jesús. Tal vez no lleguemos nunca a vivir con esa radicalidad las exigencias de Jesús, pero no debemos renunciar a ello, por más que nos encontremos a años luz de esa utopía.

Para la revisión de vida
En mi seguimiento de Jesús ¿cómo ha sido mi discernimiento para asumir los valores del Reino? ¿He aceptado fielmente las exigencias de Jesús para seguirlo?

Para la reunión de grupo
- Jesús sigue llamando a seguirlo, con algunas condiciones y exigencias. ¿Cuáles serán esas exigencias para nuestro tiempo? ¿Qué significará desprenderse de los vínculos familiares? ¿Cómo asumimos los cristianos ese cargar con su propia cruz?
- Ante un sistema mundial al que no le importa excluir a los pobres en aras de un crecimiento económico para unos pocos, ¿no valdrá la pena tomar el ejemplo del Evangelio de ponerse a pensar y programar, para después actuar en favor de la Vida? ¿Cómo podríamos organizarnos en contra de la exclusión actual?

Para la oración de los fieles
- Para que los hombres y mujeres se comprometan a vivir ya desde ahora los valores del Reino, roguemos al Señor...
- Por todas las organizaciones populares que buscan la vida de sus comunidades, para que en este esfuerzo logren superar los conflictos que esto conlleva...
- Para que nuestra comunidad cristiana acepte desde el discernimiento las exigencias del seguimiento de Jesús...

Oración comunitaria
Dios Padre nuestro que en Jesús te has acercado a nosotros y nos lo has propuesto como modelo y Camino: ayúdanos a escuchar su invitación a seguirle, y danos coraje y amor para dejarlo todo por su Causa y seguirlo efectivamente, por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Para ser cristiano, la Iglesia exige en realidad muy poco. Se bautiza a los niños recién nacidos y apenas se exige nada a sus padres; a lo más, la asistencia a unas charlas preparatorias del acto del bautismo y un vago compromiso de actuar en cristiano educando al niño según la ley de Dios y los mandamientos de la Iglesia. Sin embargo, esto no era así al principio. Para ser discípulo, Jesús ponía unas duras condiciones, que llevaban a quien quería serlo a pensárselo seriamente. Pocos seríamos cristianos, si para ello tuviéramos que cumplir las tres condiciones que, llegado el caso, Jesús exige a sus discípulos. Y decimos llegado el caso, porque estas tres formulaciones del evangelio de hoy que vamos a comentar son “formulaciones extremas”; representan la meta utópica que no debemos perder de vista, estando dispuestos a alcanzarla en el seguimiento de Jesús.

Por la primera (Si uno quiere venirse conmigo y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío), el discípulo debe estar dispuesto a subordinarlo todo a la adhesión al maestro. Si en el propósito de instaurar el reinado de Dios, evangelio y familia entran en conflicto, de modo que ésta impida la implantación de aquél, la adhesión a Jesús tiene la preferencia. Jesús y su plan de crear una sociedad alternativa al sistema mundano están por encima de los lazos de familia.

Por la segunda (Quien no carga con su cruz y se viene detrás de mí, no puede ser discípulo mío) no se trata de hacer sacrificios o mortificarse, que se decía antes, sino de aceptar y asumir que la adhesión a Jesús conlleva la persecución por parte de la sociedad, persecución que hay que aceptar y sobrellevar como consecuencia del seguimiento. Por eso, no es necesario precipitarse, no sea que prometamos hacer más de lo que podemos cumplir. El ejemplo de la construcción de la torre que exige hacer una buena planificación para calcular los materiales de que disponemos o del rey que planea la batalla precipitadamente, sin sentarse a estudiar sus posibilidades frente al enemigo, es suficientemente ilustrativo.

La tercera condición (todo aquel de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser discípulo mío) nos parece excesiva. Por si fuera poco dar la preferencia absoluta al plan de Jesús y estar dispuesto a sufrir persecución por ello, Jesús exige algo que parece está por encima de nuestras fuerzas: renunciar a todo lo que se tiene. Se trata, sin duda, de una formulación extrema que hay que entender. El discípulo debe estar dispuesto incluso a renunciar a todo lo que tiene, si esto es obstáculo para poner fin a una sociedad injusta en la que unos acaparan en sus manos los bienes de la tierra que otros necesitan para sobrevivir. El otro tiene siempre la preferencia. Lo propio deja de ser de uno, cuando otro lo necesita. Sólo desde el desprendimiento se puede hablar de justicia, sólo desde la pobreza se puede luchar contra ella. Sólo desde ahí se puede construir la nueva sociedad, el reino de Dios, erradicando la injusticia de la tierra.

Para quienes quitamos con frecuencia el aguijón al evangelio y nos gustaría que las palabras y actitudes de Jesús fuesen menos radicales, leer este texto resulta duro, pues el Maestro nazareno es tremendamente exigente.

No en vano, el libro de la Sabiduría formula hoy a modo de interrogante la dificultad que tiene conocer el designio de Dios y comprender lo que Dios quiere. Será necesario para ello recibir de Dios sabiduría y Espíritu Santo desde el cielo para adecuar nuestra vida a la voluntad de Dios manifestada por Jesús. Necesitamos ciertamente esa ayuda del cielo para ir contra corriente y tener la capacidad de renuncia total que pide el evangelio y a la que debemos estar dispuestos, llegado el caso. Pero esto que en el evangelio se nos propone como exigencias radicales de Jesús hoy no es tanto el comienzo del camino, sino la meta a la que debemos aspirar, aquello a lo que debemos tender, si queremos seguir a Jesús. Tal vez no lleguemos nunca a vivir con esa radicalidad las exigencias de Jesús, pero no debemos renunciar a ello, por más que nos encontremos a años luz de esa utopía.

Para la revisión de vida
En mi seguimiento de Jesús ¿cómo ha sido mi discernimiento para asumir los valores del Reino? ¿He aceptado fielmente las exigencias de Jesús para seguirlo?

Para la reunión de grupo
- Jesús sigue llamando a seguirlo, con algunas condiciones y exigencias. ¿Cuáles serán esas exigencias para nuestro tiempo? ¿Qué significará desprenderse de los vínculos familiares? ¿Cómo asumimos los cristianos ese cargar con su propia cruz?
- Ante un sistema mundial al que no le importa excluir a los pobres en aras de un crecimiento económico para unos pocos, ¿no valdrá la pena tomar el ejemplo del Evangelio de ponerse a pensar y programar, para después actuar en favor de la Vida? ¿Cómo podríamos organizarnos en contra de la exclusión actual?

Para la oración de los fieles
- Para que los hombres y mujeres se comprometan a vivir ya desde ahora los valores del Reino, roguemos al Señor...
- Por todas las organizaciones populares que buscan la vida de sus comunidades, para que en este esfuerzo logren superar los conflictos que esto conlleva...
- Para que nuestra comunidad cristiana acepte desde el discernimiento las exigencias del seguimiento de Jesús...

Oración comunitaria
Dios Padre nuestro que en Jesús te has acercado a nosotros y nos lo has propuesto como modelo y Camino: ayúdanos a escuchar su invitación a seguirle, y danos coraje y amor para dejarlo todo por su Causa y seguirlo efectivamente, por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
3 septiembre 2010 5 03 /09 /septiembre /2010 16:58

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (4, 6-15)

Hermanos: Si he hablado de Apolo y de mí, ha sido para que aprendieran con este ejemplo a no enorgullecerse de uno despreciando al otro, como ya se lo he escrito a ustedes. Pues, ¿quién te ha hecho superior a los demás? ¿Qué tienes, que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué presumes como si no lo hubieras recibido? Conque ya están ustedes satisfechos, ya son ricos, ya han obtenido el Reino sin nuestra ayuda. Ojalá fuera esto verdad, para que también nosotros reináramos con ustedes. Porque me parece que a nosotros, los apóstoles, Dios nos trata como a los últimos de todos, como a gente condenada a las fieras, pues nos hemos convertido en todo un espectáculo para el mundo, tanto para los ángeles como para los hombres.

En efecto, nosotros somos los locos a causa de Cristo y ustedes los sensatos en las cosas de Cristo; nosotros los débiles y ustedes los fuertes; nosotros los despreciados y ustedes los dignos de respeto. Hasta el presente pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos y recibimos golpes; andamos errantes y nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos.

Nos maldicen y nosotros les deseamos el bien; nos persiguen y los soportamos; nos calumnian y correspondemos con bondad. Nos tienen, incluso hasta el día de hoy, como la basura del mundo y el desecho de la humanidad. Les escribo esto, no para avergonzarlos, sino para llamarles la atención como a hijos queridos. Pues aunque como cristianos tuvieran ustedes diez mil maestros, no tienen muchos padres, porque solamente soy yo quien los ha engendrado en Cristo Jesús, por

medio del Evangelio.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 144

El Señor cuida

de quienes lo aman.

Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca.

El Señor cuida

de quienes lo aman.

Satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos de auxilio y los salva; el Señor cuida de los que lo aman, pero destruye a los malvados.

El Señor cuida

de quienes lo aman.

Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre.

El Señor cuida

de quienes lo aman.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre,si no es por mí, dice el Señor.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (6, 1-5)

Gloria a ti, Señor.

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”

Jesús les respondió:

“¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres?

Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”.

Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Jesús vuelve a meterse con las estructuras judías que oprimían al ser humano. En este caso, Lucas nos presenta lo que está prohibido realizar en día sábado. Arrancar espigas era visto por los fariseos como un tipo de trabajo, cosa que no podía hacerse en este día. Preferirían ver morir de hambre a Jesús y sus discípulos que verlos violar esta ley judía. Pero Jesús sabe muy bien que lo que está por encima de la ley es el mismo ser humano, y que no debe haber ninguna ley que esté en contra de él, que lo oprima y esclavice. Jesús emplea un incidente de la vida de David y sus compañeros: estaban con hambre, entraron en la casa de Dios, tomó los panes consagrados, que eran exclusivos para los sacerdotes, comió y lo compartió con sus compañeros (v. 4). David violó una ley, pero para el bien de la persona. Jesús, supuestamente está violando otra ley, pero también en bien propio y de sus compañeros, porque el Hijo del Hombre, es decir, el mismo ser humano, está por encima de cualquier ley. Como cristianos, nos toca percibir y denunciar en nuestra sociedad, cuáles leyes están oprimiendo a nuestros pueblos.

 

 

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
2 septiembre 2010 4 02 /09 /septiembre /2010 19:01

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (4, 1-5)

Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 36

La salvación del justo

es el Señor.

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.

La salvación del justo

es el Señor.

Pon tu vida en las manos del Señor, en él confía, y hará que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol de mediodía.

La salvación del justo

es el Señor.

Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente, porque al Señor le agrada lo que es justo y vela por sus fieles; en cambio, a los injustos los borrará de la tierra para siempre.

La salvación del justo

es el Señor.

La salvación del justo es el Señor; en la tribulación él es su amparo. A quien en él confía, Dios lo salva de los hombres malvados.

La salvación del justo

es el Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (5, 33-39)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: “¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?”

Jesús les contestó: “¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán”.

Les dijo también una parábola:

“Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: ‘El añejo es mejor’ ”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

El ayuno era empleado en los momentos de duelo y lamentación por el pueblo judío. Los discípulos de Juan Bautista vivían ascéticamente; los discípulos de los fariseos eran observantes de los ayunos ceremoniales. Por eso, mientras Jesús esté en medio de los suyos éstos no podrán ayunar porque la alegría es tal que no es posible hacerlo. Jesús presenta tres parábolas que quieren demostrarnos que el pensamiento antiguo sobre Dios (castigador y vengativo), choca con la nueva concepción sobre Dios (el Padre amoroso, misericordioso). No se puede mezclar la Ley mosaica que oprimía al pueblo, con la Ley de Dios que nos enseñó Jesús: el amor. Es por eso que, no se puede remendar un vestido viejo con un trozo de uno nuevo; no se puede echar vino nuevo en odres viejos; nadie quiere un vino nuevo cuando ha probado antes el viejo. Dios ha hecho algo nuevo en Jesús. Nosotros, como cristianos, estamos llamados a seguir anunciando la Novedad de Jesús en este mundo lleno de tantas injusticias y muerte. Para eso, tenemos que estar abiertos a los nuevos tiempos que nos presenta el Espíritu de Dios y eso lo vamos logrando a través de la oración, la meditación y reflexión personal.

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
2 septiembre 2010 4 02 /09 /septiembre /2010 03:59

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (3, 18-23)

Hermanos: Que nadie se engañe: si alguno se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio.

Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia.

También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.

Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 23

El Señor bendice

al hombre justo.

Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos.

El Señor bendice

al hombre justo.

¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso.

El Señor bendice

al hombre justo.

Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Esta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob.

El Señor bendice

al hombre justo.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (5, 1-11)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos.

Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!” Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido.

Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Entonces Jesús le dijo a Simón:

“No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Lucas presenta un escenario que era común en el contexto en que se encuentra Jesús a orillas del lago de Genesaret, en Galilea: lago, barcas, pescadores, redes, peces. Jesús utiliza una de las barcas para enseñar a la gente urgida por la Palabra de Dios, en un ambiente donde la opresión del Imperio Romano hacia el pueblo de Israel era cada vez mayor. La gente busca un mensaje que les libere del dolor y del sufrimiento que estaban pasando, y ese tal Jesús, al que los pescadores llaman ¡Maestro! tiene palabras de vida eterna. La gente lo busca, y Jesús siente la necesidad de llamar colaboradores que le ayuden en esta ardua tarea. Hay que navegar mar adentro, es decir, hay que arriesgarse a seguir la misión de Jesús con total entrega. Echar las redes y ser pescadores de personas para Dios. Obviamente vendrán las inseguridades y desconfianzas: No hemos pescado nada, pero el Señor nos dará la capacidad de realizar nuestro trabajo con generosidad y amor: en tu nombre echaré las redes. Dejar todo por seguir a Jesús es poner los valores del Reino (justicia, paz, solidaridad, amor, etc.) por encima de los antivalores que el mundo nos presenta.

 

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
31 agosto 2010 2 31 /08 /agosto /2010 18:17

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (3, 1-9)

Hermanos: Anteriormente no pude hablarles como a hombres movidos por el Espíritu Santo, sino como a individuos sujetos a sus pasiones.

Como a cristianos todavía niños, les di leche y no alimento sólido, pues entonces no lo podían soportar. Pero ni aun ahora pueden soportarlo, pues sus pasiones los siguen dominando. Porque, mientras haya entre ustedes envidias y discordias, ¿no es cierto que siguen sujetos a sus pasiones y viviendo en un nivel exclusivamente humano?

Cuando uno dice: “Yo soy de Pablo”, “Yo soy de Apolo”, ¿no proceden ustedes de un modo meramente humano? En realidad, ¿quién es Apolo y quién es Pablo? Solamente somos servidores, por medio de los cuales ustedes llegaron a la fe, y cada uno de nosotros hizo lo que el Señor le encomendó. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer. De modo que ni el que planta ni el que riega tienen importancia, sino sólo Dios, que es quien hace crecer.

El que planta y el que riega trabajan para lo mismo, si bien cada uno recibirá el salario conforme a su propio trabajo. Así pues, nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes son el campo de Dios, la casa que Dios edifica.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 32

Dichoso el pueblo

escogido por Dios.

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres.

Dichoso el pueblo

escogido por Dios.

Desde el lugar de su morada observa a todos los que habitan en el orbe. El formó el corazón de cada uno y entiende sus acciones.

Dichoso el pueblo

escogido por Dios.

En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en él hemos confiado.

Dichoso el pueblo

escogido por Dios.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar la liberación a los cautivos.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (4, 38-44)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció.

Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.

Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades.

De muchos de ellos salían también demonios que gritaban:

“¡Tú eres el Hijo de Dios!” Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.

Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: “También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de

Judea.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Jesús sabe muy bien que su misión se desarrolla también en el seno familiar. Entra en la casa de Simón (Pedro), y encuentra a la suegra de éste muy enferma con fiebre. Lucas presenta el poder de la Palabra de Jesús: “increpó a la fiebre”, ante esta enfermedad que dejaba a la persona muy débil y sin ánimos de nada. Queda sana inmediatamente. La suegra de Pedro nos da muestras de un verdadero compromiso cristiano. Al sentirse sanada por Jesús lo primero que hace es ponerse a servirle. El evangelista también resalta la compasión que Jesús tenía ante las enfermedades que sometían al pueblo pobre, e imponiéndole las manos le salían demonios, que gritaban desesperados: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero también se siente urgido para ir a otros pueblos a llevarles la Buena Noticia, porque para eso ha sido enviado. Servir a Jesús es equivalente a servir a todas las personas, de manera especial a los más pobres y menesterosos. Por eso, quien diga que sirve a Jesús y no ayuda al hermano solo y desamparado, dice mentiras. Ambos servicios son inseparables. Mejor dicho, ambos se complementan mutuamente. Entonces, ¿cuál es nuestra misión y nuestro compromiso en la Iglesia de Dios?

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
31 agosto 2010 2 31 /08 /agosto /2010 04:35

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (2, 10-16)

Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado.

De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en terminus espirituales.

El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga al Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 144

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones.

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.

El Señor es justo y bondadoso.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (4, 31-37)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas,porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó:

“Cállate y sal de ese hombre”.

Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Este relato de liberación que hoy meditamos en el evangelio de Lucas, muestra una evidente confrontación entre las fuerzas del bien y las del mal. Jesús es ahora reconocido por un demonio que posee a un hombre, ese conocimiento es problemático, pues que tiene que ver Jesús con las manifestaciones del mal. La relación es de poder, la autoridad de Jesús está fundada en su testimonio, su santidad es a lo que temen los demonios; ellos saben que ante la autoridad de Jesús están perdidos.

La Palabra de Jesús está impregnada de autoridad y su vida entera es manifestación directa de Dios, eso se siente y genera incomodidad en los verdaderos representantes del demonio, que son los fariseos y los maestros de la ley.

Jesús se muestra como liberador auténtico, con el poder de la palabra rompe las cadenas que atan y deshumanizan a un hombre, Jesús le devuelve la dignidad.

Hoy cuando la palabra humana tiende a perder valor, al no estar respaldada con el testimonio de vida, es de vital importancia velar por la coherencia entre la palabra y la acción, solo las acciones la devuelven a la palabra su verdadero valor profético y liberador. La realidad actual nos reclama con urgencia palabra de vida, que sean capaces de romper toda cadena que quite la dignidad.

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
31 agosto 2010 2 31 /08 /agosto /2010 04:35

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (2, 10-16)

Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado.

De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en terminus espirituales.

El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga al Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 144

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones.

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.

El Señor es justo y bondadoso.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (4, 31-37)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas,porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó:

“Cállate y sal de ese hombre”.

Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Este relato de liberación que hoy meditamos en el evangelio de Lucas, muestra una evidente confrontación entre las fuerzas del bien y las del mal. Jesús es ahora reconocido por un demonio que posee a un hombre, ese conocimiento es problemático, pues que tiene que ver Jesús con las manifestaciones del mal. La relación es de poder, la autoridad de Jesús está fundada en su testimonio, su santidad es a lo que temen los demonios; ellos saben que ante la autoridad de Jesús están perdidos.

La Palabra de Jesús está impregnada de autoridad y su vida entera es manifestación directa de Dios, eso se siente y genera incomodidad en los verdaderos representantes del demonio, que son los fariseos y los maestros de la ley.

Jesús se muestra como liberador auténtico, con el poder de la palabra rompe las cadenas que atan y deshumanizan a un hombre, Jesús le devuelve la dignidad.

Hoy cuando la palabra humana tiende a perder valor, al no estar respaldada con el testimonio de vida, es de vital importancia velar por la coherencia entre la palabra y la acción, solo las acciones la devuelven a la palabra su verdadero valor profético y liberador. La realidad actual nos reclama con urgencia palabra de vida, que sean capaces de romper toda cadena que quite la dignidad.

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
31 agosto 2010 2 31 /08 /agosto /2010 04:35

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Pablo a los

corintios (2, 10-16)

Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado.

De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en terminus espirituales.

El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga al Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 144

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.

El Señor es justo y bondadoso.

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones.

El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.

El Señor es justo y bondadoso.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (4, 31-37)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas,porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó:

“Cállate y sal de ese hombre”.

Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Este relato de liberación que hoy meditamos en el evangelio de Lucas, muestra una evidente confrontación entre las fuerzas del bien y las del mal. Jesús es ahora reconocido por un demonio que posee a un hombre, ese conocimiento es problemático, pues que tiene que ver Jesús con las manifestaciones del mal. La relación es de poder, la autoridad de Jesús está fundada en su testimonio, su santidad es a lo que temen los demonios; ellos saben que ante la autoridad de Jesús están perdidos.

La Palabra de Jesús está impregnada de autoridad y su vida entera es manifestación directa de Dios, eso se siente y genera incomodidad en los verdaderos representantes del demonio, que son los fariseos y los maestros de la ley.

Jesús se muestra como liberador auténtico, con el poder de la palabra rompe las cadenas que atan y deshumanizan a un hombre, Jesús le devuelve la dignidad.

Hoy cuando la palabra humana tiende a perder valor, al no estar respaldada con el testimonio de vida, es de vital importancia velar por la coherencia entre la palabra y la acción, solo las acciones la devuelven a la palabra su verdadero valor profético y liberador. La realidad actual nos reclama con urgencia palabra de vida, que sean capaces de romper toda cadena que quite la dignidad.

 

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
29 agosto 2010 7 29 /08 /agosto /2010 19:34

Primera Lectura

I Corintios  2: 1 - 5

1

Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,

2

pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado.

3

Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.

4

Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Espíritu y del poder

5

para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.

 

Palabra de Dios

Te Alabamos Señor

Salmo  119: 97 - 102

97

¡Oh, cuánto amo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.

98

Más sabio me haces que mis enemigos por tu mandamiento, que por siempre es mío.

99

Tengo más prudencia que todos mis maestros, porque mi meditación son tus dictámenes.

100

Poseo más cordura que los viejos, porque guardo tus ordenanzas.

101

Retraigo mis pasos de toda mala senda para guardar tu palabra.

102

De tus juicios no me aparto, porque me instruyes tú.

 

Evangelio

Lucas  4: 16 - 30

Gloria a Ti Señor

16

Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura.

17

Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito:

18

El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos

19

y proclamar un año de gracia del Señor.

20

Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él.

21

Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy.»

22

Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»

23

El les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria.»

24

Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria.»

25

«Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país;

26

y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón.

27

Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio.»

28

Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira;

29

y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle.

30

Pero él, pasando por medio de ellos, se marchó.

 

Palabra de Dios

Gloria a Ti Señor Jesús

       

 

Reflexión:

El evangelio de hoy nos presenta un relato programático en el ministerio de Jesús.

El Maestro viene del desierto, está comenzando su ministerio público y va a su tierra, entre su paisanos irrumpe en la sinagoga, lee e interpreta la escritura, allí, en la sinagoga de Nazaret se encuentra con su realidad cercana, pobres, desterrados, viudas, huérfanos enfermos. Una colonia de desdichados a quienes les anuncia un verdadero Jubileo.

La predicación de Jesús está inspirada en un pasaje del profeta Isaías y es complementada con dos ejemplos de la profecía popular de Elías y Eliseo, los pioneros de la profecía rural. Con estas inspiraciones, Jesús deja claras sus opciones, lo que no gusta ni a sus paisanos, que no lo comprenden al ser él uno de ellos mismos; ni a las autoridades locales que consideran atrevido el haber interpretado la escritura santa.

Hoy, nosotros no podemos menos que asumir algunos criterios que deja claro el texto para nuestra labor misionera, ya sea en la familia, en el trabajo o en la Iglesia: primero, es fundamental conocer la realidad local para ubicar el anuncio; segundo el anuncio de buenas noticias ha de tener destinatario precisos: los más pobres, los cautivos, los ciegos, los oprimidos; Tercero, superar el discurso para hacer realidad el anuncio con las acciones; y cuarto asumir con valentía las consecuencias de este programa profético.

 

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo
28 agosto 2010 6 28 /08 /agosto /2010 03:42

- La gratuidad: significa un salto cualitativo del ser humano sobre el egocentrismo inscrito en nuestros instintos animales. Y el evangelio lo potencia al máximo. El amor es verdadero sólo en la medida en que es gratuito. Toda "comercialización" o búsqueda de recompensa en el amor es su destrucción. ¿Cómo vivirla en un tiempo donde todo se compra y se vende, donde la rentabilidad es un valor central, y donde la beneficencia o la donación es considerada como negativa para el desarrollo...?

Para la oración de los fieles
- Para que la vida interna de la Iglesia sea una muestra de la búsqueda del mayor servicio y no del mayor honor o poder, roguemos al Señor...
- Para que seamos capaces de poner nuestro corazón y nuestro tesoro en los verdaderos valores, los que resisten hasta la "resurrección de los justos", hasta la victoria de la Justicia...
- Para que el evangelio desafíe en nosotros la idea de que todo se compra y se vende, sin dejar espacio a la gratuidad y el amor generoso...
- Para que eduquemos nuestra mirada y nuestro corazón, de forma que seamos capaces de gozarnos en los valores gratuitos, allí donde otros pueden ver sólo pérdida de ocasiones de lucro...

Oración comunitaria
Dios Padre y Madre, que por puro amor gratuito nos has creado y nos has regalado también gratuitamente la Vida. Danos un corazón grande para amar, fuerte para luchar y generoso para entregarnos a nosotros mismos como regalo a tu familia humana. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que entregó su vida generosamente por nosotros como el camino que hemos de seguir para llegar hasta ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

     

 

 

Primera Lectura

Lectura del libro del

Eclesiástico (Sirácide)

(3, 19-21. 30-31)

Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te amarán más que al hombre dadivoso. Hazte tanto más pequeño cuanto más grande seas y hallarás gracia ante el Señor, porque sólo él es poderoso y sólo los humildes le dan gloria.

No hay remedio para el hombre orgulloso, porque ya está arraigado en la maldad.

El hombre prudente medita en su corazón las sentencias de los otros, y su gran anhelo es saber escuchar.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 67

Dios da libertad y riqueza

a los cautivos.

Ante el Señor, su Dios, gocen los justos, salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara.

Dios da libertad y riqueza

a los cautivos.

Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos.

Dios da libertad y riqueza

a los cautivos.

A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres.

Dios da libertad y riqueza

a los cautivos.

 

Segunda Lectura

Lectura de la carta a los

hebreos (12, 18-19. 22-24)

Hermanos: Cuando ustedes se acercaron a Dios, no encontraron nada material, como en el Sinaí: ni fuego ardiente, ni oscuridad, ni tinieblas, ni huracán, ni estruendo de trompetas, ni palabras pronunciadas por aquella voz que los israelitas no querían volver a oír nunca.

Ustedes, en cambio, se han acercado a Sión, el monte y la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a la reunión festiva de miles y miles de ángeles, a la asamblea de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que es el juez de todos los hombres, y a los espíritus de los justos que alcanzaron la perfección. Se han acercado a Jesús, el mediador de la nueva alianza.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (14, 1. 7-14)

Gloria a ti, Señor.

Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:

“Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate a la cabecera’. Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido”.

Luego dijo al que lo había invitado: “Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías recompensado. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten los justos”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión:

 

Es humano el afán de ser, de situarse, de estar sobre los demás. Parece tan natural convivir con este deseo que lo contrario se etiqueta en nuestra sociedad de “idiotez”. Quien no aspira a más, quien no se sitúa por encima de los demás, quien no se sobrevalora, es tachado, a veces, de “tonto” en este mundo tan competitivo.

En nuestra sociedad hay un complejo sistema de normas de protocolo por las que cada uno se debe situar en ella según su valía. En los actos públicos, las autoridades civiles o religiosas ocupan uno u otro lugar según escalafón, observando una rigurosa jerarquía en los puestos. Se está ya tan acostumbrado a tales reglas, que parece normal este comportamiento jerarquizado.

Jesús acaba con este tipo de protocolo, invitando a la sensatez y al sentido común a sus seguidores. Es mejor, cuando se es invitado, no situarse en el primer puesto, sino en el último, hasta tanto venga el jefe de protocolo y coloque a cada uno en su lugar.

El consejo de Jesús debe convertirse en la práctica habitual del cristiano. El lugar del discípulo, del seguidor de Jesús es, por libre elección, el último puesto. Lección magistral del evangelio que no suele ponerse en práctica con frecuencia. No hay que darse postín; deben ser los demás quienes nos den la merecida importancia; lo contrario puede traer malas consecuencias. El cristiano no debe situarse nunca por propia voluntad en lugar preferente.

No sólo no darse importancia, sino actuar siempre desinteresadamente. Jesús denuncia la práctica de aquellos que invitan a quienes los invitan, del “do ut des”, del “te doy para que me des” y anima a invitar a pobres, lisiados, cojos y ciegos, gente a la que nadie invita cuando se da un banquete; quien actúe así será dichoso, porque no tendrá recompensa humana, sino divina “cuando resuciten los justos”. Las palabras de Jesús son una invitación a la generosidad que no busca ser compensada, al desinterés, a celebrar la fiesta con quienes nadie la celebra y con aquellos de los que no se puede esperar nada. El cristiano debe sentar a su mesa, o lo que es igual, compartir su vida con los marginados de la sociedad, que no tienen, por lo común, lugar en la mesa de la vida: pobres, lisiados, cojos y ciegos. Quien así actúa sentirá la dicha verdadera de quien da sin esperar recibir.

Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy muestran las reglas de oro del protocolo cristiano: renunciar a darse importancia, invitar a quienes no pueden corresponder; dar la preferencia a los demás, sentar a la mesa de la vida a quienes hemos arrojado lejos de la sociedad.

Quien esto hace, merece una bienaventuranza que viene a sumarse al catálogo de las ocho del sermón del monte: «Dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»

Para Jesús adquiere el verdadero honor quien no se exalta a sí mismo sobre los demás, sino quien se abaja voluntariamente. Paradójicamente, se adquiere el verdadero honor no exaltándose a sí mismo sobre los demás, sino poniéndose el último a su servicio. La generosidad se debe compartir con los “pobres”! que no pueden pagar con la misma moneda, porque no tienen nada. Honor y vergüenza adquieren en boca de Jesús un contenido diferente: el honor consiste en servir ocupando los últimos puestos y esto ya no es motivo de vergüenza sino señal verdadera de que se está ya dentro del grupo de los verdaderos seguidores de un Jesús que no ha venido para ser servido, sino para servir y dar la vida por muchos”

Las restantes lecturas de este domingo van en la misma línea del evangelio; en la primera, del libro del Eclesiástico se dan consejos de sentido común: la conveniencia de proceder siempre con humildad, de hacerse pequeño en las grandezas humanas, de no darse demasiada importancia, tan en la línea del comportamiento y los consejos de Jesús que se ha hecho asequible, menos solemne, menos accesible y ya no se manifiesta, como Dios en el Antiguo Testamento, con señales de fuego, nubarrones, tormenta y estruendo, sino como mediador de la Nueva Alianza, como puente entre la comunidad y Dios. Para llegar a Dios, los cristianos tienen que pasar por Jesús, verdadero camino para el Padre y el único sendero que debe practicar la comunidad cristiana. El se ha definido en el evangelio de Juan como camino, verdad y vida, o como camino que lleva a la verdad que es y conduce a la vida. Y la vida florece en plenitud cuando está impregnada de amor sin aspavientos ni deseos de protagonismo, cuando se sabe ocupar el único lugar de libre elección del cristiano: el último puesto, para que no haya últimos, para que no haya quienes estén arriba y abajo, como Jesús se propuso. Maravillosa utopía que nos empuja para conseguir cuanto antes la única aspiración o meta que debe ponerse el cristiano: la de hacer un mundo de hermanos, igualados en el servicio mutuo.

Para la revisión de vida
¿Qué maneras conscientes o inconscientes tiene mi corazón para llevarme a buscar "los primeros puestos"?
Cuando invito, incluso cuando me doy a mí mismo, ¿lo hago pensando -consciente o inconscientemente- en la recompensa que me podrán devolver?
En definitiva: ¿soy humilde y gratuito? ¿Tengo mi esperanza puesta en "la resurrección de los justos", como dice Jesús?

Para la reunión de grupo
- Los dos temas que la Palabra de Dios ofrece hoy para la reunión de grupo podrían ser la humildad y la gratuidad.
- La humildad: ¿Qué es realmente? Diferenciarla del apocamiento, del complejo de inferioridad, de la timidez, de la falta de autoestima... ¿Cómo conjugarla con la verdad, con la legítima aspiración a ser más, con la sana rebeldía?

Repost 0
Published by xcmasmasmas.over-blog.es - en Lecturas del Día
Comenta este artículo

Présentation

  • : Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • Por Cristo...Mas, Mas, Mas
  • : Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
  • Contacto

Perfil

  • xcmasmasmas
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo.
Soy viudo, vivo en Santo Domingo,
  • Soy un Cristiano/Católico, preocupado por la difusión de la Palabra de Dios, convencido que en los momentos actuales la tecnologia de la información es uno de los principales medios para conseguir este objetivo. Soy viudo, vivo en Santo Domingo,

Solicitud de Oración

Hermano (a) que nos visita, si necesitas oración por cualquier motivo, solo debes escribir a;

xcmasmasmas@gmail.com, exponiendo tu causa por la cual quieres que oremos,

debes poner tu nombre

Buscar

Permisos

Cualquier artículo, fotos, etc. puede ser copiado por cualquier persona o grupo, que tenga las mismas inquietudes que nosotros, o sea la extensión del Reino de Dios en la tierra

Archivos