Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Lunes VIII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 28 de Mayo, 2012
Lectura del Santo Evangelio, según San Marcos 10,17-27
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre." Él replicó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño." Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dales el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, luego sígPueme." A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!" Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo."
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
Comentario:
Aunque en la cultura actual no hay mucho interés por la «vida eterna», sí abunda la preocupación por la vida futura. La televisión y el internet anuncian un futuro amenazado por catástrofes, pero este anuncio no viene acompañado de un cambio en el modo de vivir. Son premoniciones trágicas, pero no proféticas, ya que no invitan a cambiar esos estilos de vida que amenazan la existencia. Las dos respuestas que Jesús ofrece al joven que lo interroga en el camino obedecen a una preocupación religiosa. Jesús nos invita a cambiar esa lógica, primero con una actitud ética y, luego, con una transformación radical de la existencia. La primera respuesta tiene un énfasis ético y se concentra en los mandamientos que regulan la relación con el prójimo. Es decir, lo que pide casi toda legislación en cualquier nación. ¡Nada más, pero nada menos! Luego, como el hombre insiste en presentarse como «justo», Jesús lo confronta con una verdad muy sencilla: como ya tiene asegurada la vida presente, quiere asegurar la eterna de la misma forma. Se marcha contrariado porque la exigencia de Jesús supera sus expectativas religiosas y existenciales. Sus posesiones le impiden abrazar la nueva vida que Jesús le ofrece.