Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Lunes XI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 18 de Junio, 2012
Lectura del Santo Evangelio, según San Mateo 5, 38-42
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehúyas".
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
Comentario:
La filosofía oriental nos muestra tres caminos para controlar la violencia. Los dos primeros tienen el problema que sólo incrementan la violencia y escalan el conflicto, aunque parezcan más eficaces. El primero, completamente desechado en la espiritualidad cristiana, es el camino de la «violencia mayor». Ante una agresión, por pequeña que sea, se responde con tal magnitud que el agresor debe desistir de su propósito. Un ejemplo de esto lo ofrece Lamec, el descendiente de Caín que amenaza con quitarle la vida al que le inflija la más leve herida (Gn 4, 23-24). El otro camino es el de la Ley del Talión, es decir responder al agresor con una violencia proporcional a la ofensa. El tercer camino es el de la justicia mayor que implica no dejar que el conflicto escale y se vuelva incontrolable, sino que se debe desarrollar una resistencia ante el mal que permita su resolución por medios más efectivos. Aunque el tercer camino parezca más «débil» e ineficaz, sin embargo, tiene la ventaja de detener el conflicto, porque, al afrontar con mayor fuerza interior la ofensa inicial, tiene la posibilidad de permitir una respuesta más acorde con la justicia y la verdad.