Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Martes VI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 14 de Febrero, 2012
Lectura del Santo Evangelio, según San Marcos 8,14-21
Gloria a ti, Señor
En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: “Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes”.
Entonces ellos comentaban entre sí: “Es que no tenemos panes”.
Dándose cuenta de ello,Jesús les dijo:
“¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?”
Ellos le contestaron: “Doce”.
Y añadió: “¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?”
Le respondieron:
“Siete”.
Entonces él dijo:
“¿Y todavía no acaban de comprender?”.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesus
Comentario:
La barca simboliza a la comunidad reunida que se desplaza a realizar una misión. En ese momento no hay cabida para otra preocupación que no sea los preparativos inmediatos de la predicación. Sin embargo surgen dos preocupaciones que contradicen el aprendizaje y la trayectoria del grupo de discípulos. Primero discuten porque sólo tiene un pan para todos, a pesar de que poco antes Jesús había hecho alcanzar el pan para la muchedumbre. Segundo, no escuchan a Jesús que les advierte sobre el peligro de asumir la religiosidad inflacionaria y nacionalista de los fariseos y herodianos, simbolizada en la levadura. En compañía de Jesús un pan es más que suficiente para suplir las necesidades inmediatas de la comunidad; la multiplicación de los panes comienza cuando todos aprenden a ver la comida como un recurso de apoyo para la misión y no como un fin en sí mismo. En compañía de Jesús la misión adquiere un carácter humanista y universal. Aunque las urgencias de los pobres en Israel sean apremiantes, la comunidad de seguidores está llamada a traspasar las fronteras nacionales, religiosas, institucionales y culturales. Jesús va al encuentro de otras personas necesitadas de su mensaje de esperanza y de su presencia sanadora.