Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Martes XXIII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo A. 6 de septiembre, 2011
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (6, 12-19)
Gloria a ti, Señor.
Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión:
El evangelio de hoy, está divido en dos partes bien diferenciadas, pero relacionadas entre sí, formando un conjunto que sintetiza la misión de Jesús.
En la primera parte encontramos a Jesús en la montaña (símbolo del encuentro con Dios, desde el Antiguo Testamento), subió allí a orar, y afirma el texto que pasó toda la noche orando a Dios. El resultado de esta profunda experiencia de encuentro con Dios es la elección de los doce.
La segunda parte nos ubica en la parte baja de la montaña; es el lugar de encuentro con la multitud, haciendo una sutil referencia a Moisés, quien subía a la montaña mientras el pueblo lo esperaba abajo; Jesús es como un nuevo Moisés, el nuevo legislador que pone a la persona como centro de la ley.
La referencia geográfica de los presentes nos da la idea del radio de acción de Jesús y del tipo de personas que le escuchan: los habitantes de Jerusalén mucho más cercanos al templo y a la ley, y los procedentes de Tiro y Sidón, el extremo norte del país, lejos del tempo y de la ley. Todos ellos son ahora sujetos de la misericordia y el amor de Dios.