Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Miércoles IX Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 6 de Junio, 2012
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos (12, 18-27)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan,y le dijeron:
“Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo se casó con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejó descendencia. Por último, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete”.
Jesús les contestó:
“Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están,pues, muy equivocados”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
La resurrección es vista como una «nueva vida» y no como esta misma vida terrenal repetida una y otra vez. La existencia que se repite una y otra vez en diversos escenarios y bajo varios aspectos es a lo que comúnmente se le llama reencarnación. La pregunta de los adversarios de Jesús quiere transferir a la vida futura una preocupación que sólo era de ese momento. El problema no era, como a primera vista se pudiera pensar, la resurrección en sí, sino la dificultad de atribuir la propiedad de la mujer a alguno de los hermanos que legítimamente la tuvieron por esposa. De modo que lo que hacían era transferir una preocupación de su momento a una nueva realidad, de la que apenas tenían noticia. – A nosotros nos puede pasar igual cuando pretendemos transferir preocupaciones exclusivamente nuestras a las nuevas generaciones. Nos preocupa que puedan pensar distinto o, lo que sería más grave, que pudieran organizar la realidad de una manera completamente distinta. Incluso muchos movimientos religiosos se empeñan en imponerle al momento presente preocupaciones o instituciones que eran legítimas en la Edad de Hierro o durante la Edad Media, sin permitir a las nuevas generaciones que disciernan nuevas soluciones para nuevos tiempos.