Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio del Sabado VIII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 02 de Junio, 2012
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos (11, 27-33)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron:
“¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?”
Jesús les respondió:
“Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres?Contéstenme”.
Ellos se pusieron a razonar entre sí:
“Si le decimos que de Dios, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creyeron’?, y si le decimos que de los hombres .” Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús:
“No lo sabemos”. Entonces Jesús les replicó: “Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión:
La expulsión de los mercaderes del Templo se convierte en un desafío directo para las autoridades del mismo Templo de Jerusalén. Aunque los jefes conocían las tradiciones proféticas que hacían del Templo una casa de oración abierta a todas las naciones, sin embargo, para ellos eran más importantes los controles y limitaciones que les daban poder. El Templo era más una enorme caja fuerte y un banco que un espacio para el crecimiento espiritual. La principal actividad era el consumo de animales de sacrificio y la recepción de impuestos y ofrendas monetarias. El poder de las familias sacerdotales que lo controlaban era tal que influían sobre los invasores romanos en el nombramiento de las autoridades civiles. Jesús se opone a tales prácticas en nombre de Dios, a quien supuestamente se le rendía homenaje con tal monumento. – Hoy nosotros nos enfrentamos a desafíos semejantes. En nombre de la libertad, de la justicia o, incluso, del amor se desvían recursos para encubrir la violencia y la enajenación mental y espiritual. Los impuestos con frecuencia terminan invertidos en propiedades particulares de quienes controlan el poder. Como Jesús, también nosotros podemos poner en evidencia las contradicciones de esas realidades y la verdadera función que deberían cumplir.