Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio II Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. Miércoles, 30 de Enero, 2013.
Santoral del día: San Fulgencio de Ruspe
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos : 4, 1-20
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago, y se reunió una muchedumbre tan grande, que Jesús tuvo que subir en una barca; ahí se sentó, mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo enseñando muchas cosas con parábolas y les decía:
"Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió el sol, se quemaron, y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno". Y añadió Jesús: "El que tenga oídos para oír, que oiga".
Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los Doce le preguntaron que quería decir la parábola. Entonces Jesús les dijo: "A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio, a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán; a menos que se conviertan y sean perdonados ".
Y les dijo a continuación: "Si no entienden esta parábola, ¿cómo van a comprender todas las demás? 'El sembrador' siembra la palabra.
`Los granos de la vereda' son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.
`Los que reciben la semilla en terreno pedregoso', son los que, al escuchar la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces, son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa de la palabra, se dan por vencidos.
`Los que reciben la semilla entre espinas' son los que escuchan la palabra; pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen estéril.
Por fin, 'los que reciben la semilla en tierra buena' son aquellos que escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta; y otros, de ciento por uno".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
Quienes proceden de ambientes rurales están acostumbrados al cultivo de la tierra. Cuando un campesino siembra la semilla en la tierra sabe que de ella depende su vida, por lo tanto la expectativa frente a la cosecha es grande. De la buena producción depende la vida de varios meses o años. Los interlocutores de Jesús son campesinos, en su mayoría. Por eso esta parábola era perfectamente comprensible para sus oyentes. En la Palestina del siglo I había una manera muy particular de sembrar. Se preparaba el terreno, se esparcía la semilla y luego se araba para enterrar la semilla. Jesús aprovecha esta experiencia de los campesinos para explicar la eficacia de la Palabra. La semilla es de buena calidad, pero el terreno es el que permite que germine o no. El terreno puede ser seco, pedregoso, arenoso, con espinas o fértil. El corazón del ser humano puede representar estos estados de aridez, sequedad, superficialidad, emotividad o profundidad y solidez. La calidad de la cosecha de la Palabra depende de la clase de terreno que tengamos.
¿Cómo anda nuestro “terreno interior” para recibir la semilla del Reino? ¿Damos frutos de fraternidad, solidaridad y justicia en nuestra comunidad?
Fuentes: www.laverdadcatolica.org; www.servicioskoinonia.org (Comentario)