Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio III Semana de Pascua. Ciclo C, viernes 19 de abril, 2013.
Santoral: Santa Inés de Montepulciano
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 6, 52-59
Gloria a ti Señor
Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?»
Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente.»
Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaún.
Palabra del Señor.
Comentario:
Estamos llegando casi al final del discurso del Pan de Vida. En estos versículos encontramos la parte más polémica. Los judíos no quieren salir de sí mismos y comienzan a cuestionar las afirmaciones de Jesús. Las expresiones Carne y Sangre simbolizan la entrega total de la propia vida. Se acerca la época de la pascua judía y por eso discuten ¿Cómo puede éste dar a comer su carne, siendo que se aproximan los días en los que se come la carne del cordero en la noche de Pascua? No entienden, porque lo interpretan todo al pie de la letra. Jesús insiste en que la verdadera comida y la verdadera bebida es su carne y su sangre. Comer la carne significa aceptar a Jesús como el nuevo cordero Pascual, cuya sangre nos libera de la esclavitud. Lo que trae vida es comer ese nuevo pan que es Jesús, su carne y sangre. “Quien me come vivirá por mi”, esta frase evoca la mística eucarística, nuestra comunión con el Padre. – Este discurso del Pan de Vida presenta el panorama catequético de las primeras comunidades cristianas, donde el diálogo, las preguntas y las respuestas son fundamentales para una práctica pastoral encarnada y liberadora.
Fuente: Leccionario II
www.sercioskoinonia.org (Comentario)