Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio Martes II Semana de Navidad. Ciclo A. 7 de enero, 2014
Santo del Día: San Raymundo de Peñafort
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 4, 12-17. 23-25
Gloria a ti Señor
Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
"¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,
camino del mar, país de la Transjordania,
Galilea de las naciones!
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz;
sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,
se levantó una luz".
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar:
«Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca.»
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.
Palabra del Señor.
Comentario:
Cuando Jesús ve que encarcelan a Juan resuelve trasladarse de Judea a Galilea. Trasladarse a Galilea, en cierta forma, le facilitaba a Jesús su trabajo. Galilea era un territorio alejado de Jerusalén, del poder central legalista e intransigente. Galilea tenía fama de región gentil, contaminada de paganos, desinteresada de la Ley y de la oficialidad del templo, foco de revolucionarios. Allí Jesús podía caminar con libertad, junto a los empobrecidos y marginados del norte.
Vale la pena preguntarse cuál era la propuesta del Reino que Jesús hacía, y cuál era la del pueblo. Toda la historia de los pobres de Israel gravitaba sobre los pobres del tiempo de Jesús. El hambre, la carencia de trabajo, la opresión política y militar de los Herodes y de Roma, la opresión religiosa del Sanedrín, el abandono y la marginación... pedían y exigían ser redimidas. Lo que el pueblo esperaba era respuestas a sus necesidades. Por eso, la figura de un rey poderoso, como David, que reapareciera para liberarlos de toda aquella situación, los seguía atrayendo.
La propuesta del Reino de Jesús era diferente: había que descubrir y destruir más bien el egoísmo interior, lo mismo que las estructuras sociales que lo fomentaban. Y había que hacerlo partiendo de las víctimas de ese egoísmo, los empobrecidos y marginados que no cabían en la sociedad diseñada por el Sanedrín, por los Herodes y por Roma. Por eso los pobres se sentían acogidos por Jesús y los ricos se sentían ofendidos y desplazados. Pero Jesús era objetivo y equilibrado: a ambos lados, a todos les pedía conversión: a los pobres para que sin odio construyeran un proyecto de humanización, y a los poderosos para que, sin rabia soltaran lo que tenían atrapado y pertenecía a otros. En definitiva, para Jesús, el problema del Reino era un problema de transformación del corazón, pero una transformación real, de las que se demuestran en la práctica.
SERVICIO BÍBLICO LATINOAMERICANO (Comentario)