Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio XX Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. Viernes, 24 de Agosto, 2012.
Santoral: San Bartolomé, Apóstol
† Lectura del santo Evangelio según san Juan (1, 45-51)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo:
“Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
Natanael replicó:
“¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?”
Felipe le contestó:
“Ven y lo verás”.
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo:
“Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez”.
Natanael le preguntó:
“¿De dónde me conoces?”
Jesús le respondió:
“Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”.
Respondió Natanael:
“Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó:
“Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”.
Después añadió:
“Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
De los apóstoles poco sabemos, aparte de algunas noticias sueltas sobre Pedro. Su valor radica principalmente en haber sido los continuadores de la misión de Jesús. La Iglesia los recuerda con particular predilección, a pesar de su anonimato, y destaca de ellos lo poco que llegamos a saber por el Nuevo Testamento y alguna que otra información suelta proveniente de los escritos de los Padres de los primeros siglos. La mayoría de nosotros, al igual que los apóstoles, somos cristianos anónimos que intentamos continuar la misión de Jesús. Y, como los apóstoles, nos reconocemos, por una parte, carentes de aptitudes extraordinarias y por otra ungidos de gracia divina para llegar a convertirnos en oyentes y servidores de la Palabra al servicio de la vida. Como a Bartolomé, muchas veces nos sorprende el llamado que nos hace Jesús desde su Palabra en medio de las vicisitudes de la vida cotidiana. El evangelio nos pilla muchas veces a la sombra del árbol de la desesperanza y nos conduce al árbol de la vida, donde siempre es posible discernir el presente y tomar una decisión acorde con la voluntad de Dios. – ¿Qué desafíos nos plantea el evangelio de hoy?