Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio XXII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. Jueves 06 de Septiembre, 2012
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (5, 1-11)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar,dijo a Simón:
“Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”.
Simón replicó:
“Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo:
“¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!” Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón:
“No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
Los seguidores de Jesús no sólo se distinguen de otros movimientos religiosos de la época por su mensaje centrado en el evangelio, sino también por su origen social. Muchas son las diferencias. Mientras la mayor parte de las escuelas rabínicas estaban conformadas por personas pudientes, las personas que siguen a Jesús son personas sencillas y pobres. Las escuelas rabínicas forman a los futuros maestros de la Ley y a los líderes de los consejos de las ciudades; la escuela de Jesús forma líderes comunitarios; las escuelas rabínicas están conformadas por varones que eligen a un maestro; la de Jesús está formada por varones y mujeres de todas las edades que son llamados o elegidos. El evangelio nos muestra el cambio radical que experimentan Pedro y sus compañeros de pesca. El encuentro con Jesús los lleva a descubrir su propia indignidad y los saca de sus tareas habituales para dedicarlos a una nueva tarea: la evangelización. En adelante, dejarán sus redes y aparejos artesanales para tejer nuevas redes hechas de amor, solidaridad y servicio. – Nosotros, al igual que estas personas, estamos llamados a seguir a Jesús desde nuestros oficios y ocupaciones y descubrir en qué momento pasamos de una dedicación parcial a una dedicación total.