Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio XXVII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. Sábado, 13 de Octubre, 2012.
Santo del día: San Pedro Alcántara
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (12, 8-12)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
“Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.
A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo,no se le perdonará.
Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
Jesús exhorta a la comunidad a aprender sobre el buen uso del discurso. El discurso a favor de Cristo no tiene límites. El testimonio es, en este sentido, una narración de la acción de Dios en el mundo por medio de los legisladores, los profetas, los sabios, los discípulos de Jesús con el fin de fortalecer la presencia de Cristo en la vida del pueblo de Dios (Ef 1, 15-23). Este discurso también ayuda a los creyentes a descubrir cómo Dios actúa en la vida cotidiana. Por el contrario, se debe cuidar que el discurso del grupo, de la comunidad y de la iglesia no caiga en la tentación de descalificar lo bueno que otras personas hacen, sin importar si son de otras creencias o si no creen en nada. El bien tiene un valor propio, por encima de las buenas o malas opiniones, y el cristianismo reconoce que el bien es obra del Espíritu Santo. Por último, el evangelio nos recuerda que somos testigos de la resurrección, es decir, de la acción vivificadora de Dios en el mundo y fundamentalmente no debemos polemizar con quienes no estén de acuerdo con algunos aspectos particulares de nuestra doctrina religiosa