Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio XXVII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. Viernes, 12 de Octubre, 2012.
Santo del día: Nuestra Señora del Pilar
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (11, 15-26)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron:
“Este expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa. Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo:
“Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes.
El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
El evangelio nos invita a darle el debido lugar a Jesús. Sus opositores intentaban desprestigiarlo con acusaciones absurdas y colocándolo al nivel de los exorcistas populares que obraban por puro capricho. Jesús les responde con argumentos, demostrándoles cómo la realización del bien no requiere medios mágicos, sino únicamente la fe en Dios. Él se presenta como el hombre fuerte que puede restablecer el orden en la casa; él, con su presencia, logra llenar el espacio dejado por los miedos y temores, que se alejan cuando se emprende un camino de liberación interior. En la vida cristiana tenemos el desafío no sólo de obrar el bien, sino también el deber de reconocerlo allí donde acontece, incluso, si las obras buenas realizadas no pertenecen a la religión cristiana; es un deber cristiano acoger y exaltar ese bien. Tenemos también el desafío de permitirle a Jesús que ponga orden en nuestra casa, en nuestro interior, en nuestra mente. En vano haremos terapias de liberación interior, de sanación, de reconciliación, si el lugar del temor, de la angustia y de la violencia no es ocupado por el amor de Dios. ¿Cómo podemos disponer nuestra vida para que sea Jesús quien habite en ella?
Fuentes: www.lecturadeldia.com; www.servicioskoinonia.org