Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
LECTURAS DEL SÁBADO XVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO. 10 de agosto, 2013.
Color: Rojo
Dios ama al que da con alegría
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 9, 6-10
Hermanos:
Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente.
Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.
Por otra parte, Dios tiene poder para colmarlos de todos sus dones, a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, y aún les sobre para hacer toda clase de buenas obras. Como dice la Escritura: El justo ha prodigado sus bienes: dio a los pobres y su justicia permanece eternamente.
El que da al agricultor la semilla y el pan que lo alimenta, también les dará a ustedes la semilla en abundancia, y hará crecer los frutos de su justicia.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 111, 1-2. 5-6. 7-8. 9 (R.: 5a)
R. Dichoso el que se compadece y da prestado.
Feliz el hombre que teme al Señor
y se complace en sus mandamientos.
Su descendencia será fuerte en la tierra:
la posteridad de los justos es bendecida. R.
Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud.
El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre. R.
No tendrá que temer malas noticias:
su corazón está firme, confiado en el Señor.
Su ánimo está seguro, y no temerá,
hasta que vea la derrota de sus enemigos. R.
El da abundantemente a los pobres:
su generosidad permanecerá para siempre,
y alzará su frente con dignidad. R.
ALELUIA Jn 8, 12bc
Aleluia.
El que me sigue no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la Vida.
Aleluia.
EVANGELIO
El que quiera servirme será honrado por mi Padre
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 12, 24-26
Jesús dijo a sus discípulos:
«Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.»
Palabra del Señor.
Comentario:
"Juan desea resaltar que ha llegado "la hora" de Jesús, la hora de su pasión-glorificación. Sólo ahora, la obra de Cristo se abre a todos, cayendo toda frontera que lo impedía. Glorificación a través de la pasión. De ahí la metáfora del grano de trigo. Sabemos que no perece todo, pero tiene que ser sepultado, enterrado para producir vida nueva.
Jesús nos está recordando el motivo principal de este texto, al anunciar la hora decisiva en que ocurre el acontecimiento salvador y divino de la "glorificación del Hijo del hombre", lo que hace notar con la comparación del grano de trigo que cae en tierra. Esta metáfora tiene que entenderse desde la perspectiva de los campesinos que valoran su trabajo, el proceso de la siembra y la nueva planta como algo maravilloso.
Se pretende decir que Jesús ha de morir si quiere "llevar fruto", si ha de tener éxito; pero también que esa muerte será fecunda. La muerte de Jesús es la muerte de la que procede todo "fruto". De ahí que se designe como una muerte salvadora, como una muerte de la que brota la vida eterna, "la vida otra". En todo caso, la imagen del "producir fruto" ha de mantener la mayor apertura posible. Toda la salvación brota de esa muerte.
Jesús nos invita a seguirle en esa entrega total. Nos invita a tener una actitud de confianza completa y sin reservas a la salvación del reinado de Dios. Para una persona así, tanto la ganancia como la pérdida se convierten en fuente de vida. Sólo así no se vive en la disposición egoísta de asegurar su propia existencia, sino más bien en la actitud de una apertura y entrega radical, en que se olvida por completo de sí mismo.
Esta actitud y conducta nos la enseña Jesús no sólo con palabras sino con su misma vida, muerte y resurrección. Recordemos las palabras de Jesús: "Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por los que ama." El que entrega su vida por los demás, ama de veras, se olvida de su propio interés y de su propia seguridad y lucha por una vida digna y libre para todos.
El martirio de San Lorenzo sucedió en los origenes de la Iglesia, pero siempre los mejores cristianos han dado su vida por los demás siguiendo el ejemplo de Jesús.
Fuente: Leccionaro IV (Ferias del Tiempo Ordinario)
http://homiletica.org(Comentario)
Fuente: Leccionaro IV (Ferias del Tiempo Ordinario)
http//www.evangeli.net(Comentario)