Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Santoral del 24 de Julio: BEATO JUAN SORETH; Sarbelio Makhluf, BEATA MARIA MERCEDES DEL SAGRADO CORAZÓN,
Nació en Caen (Normandía-Francia) en 1394. Siendo muy joven vistió el hábito carmelitano en su misma ciudad.
Por el 1417 se ordenó sacerdote y el 26.5.1440, después de haber regentado los estudios en varios conventos, recibió el Magisterio de Teología en París.
El 1440 fue elegido provincial de Francia y en 1451 Superior General de toda la Orden, cargo que desempeñó hasta su muerte.
El beato Juan Soreth es sin duda una de las figuras más eminentes en la historia de nuestra Orden. Su celo infatigable, desplegado sobre todo como General del Carmelo, la propagación que hizo de la Segunda Orden, su pureza y santidad de vida, lo unen a las grades figuras que vivieron con las más vivas ansias y el más grande ardor el espíritu y los anhelos del profeta Elías.
Bien se le puede apellidar como el "Reformador del Carmelo", en un tiempo verdaderamente crítico.
Estaba convencido de que el Carmelo sólo puede florecer y producir frutos de santidad para bien de toda la Iglesia, manteniendo el justo equilibrio entre la vida de oración y el apostolado.
Procuró introducir, ayudado por el papa Calisto III, la "observancia" de la Regla en todos los conventos, insistiendo de un modo particular en 1a pobreza religiosa y en el recogimiento interior y exterior, ya que la relajación suele introduci rse por ahí.
Para ello, se sirvió especialmente de tres medios: de una Exposición de la Santa Regla, de una redacción de las Constituciones y sobre todo de la frecuente visita canónica a los conventos, visita que hacía con toda humildad y fervor y con gran delicadeza de conciencia.
El 7.10.1452 obtenía del papa Clemente V la Bula "Cum Nulla", por la que quedaban erigidas canónicamente la Segunda y Tercera Orden del Carmelo.
Escribió tratados llenos de unción espiritual y profunda doctrina y renunició a varias prebendas eclesiásticas.
Murió en Angers el 25.7.1471.
Fue beatificado por el papa Pío IX en 1866.
Su fiesta se celebra el 24 de julio.
Su espiritualidad
En su precioso libro"Expositio paraenetica in Regulam Carmelitarum" queda plasmada maravillosamente su rica espiritualidad.
En cada página se advierte la preocupación de elevarse más allá de la ascesis y de la observancia exterior para crear y disfrutar del ambiente contemplativo.
Insiste en afirmar que el fin del religioso y de la perfección del corazón es alcanzar la oración no interrumpida, ydesde este ángulo v¡sual considera siempre la soledad, el silencio, la vida común y la mortificación de los sentidos como medios eficaces para la vida interior.
"Sea una tu celda extedor y otra tu celda interior... la puerta de la clausura exterior es señal de la clausura interior para que los sentidos sean siempre orientados interiormente hacia Dios".
La meditación, según el Beato, no es fin en sí misma, en cuanto que es "Frecuente excogitación, que investiga el modo, la causa, la razón", mayormente es raciocinio y no tiene eficacia sin la adhesión de la voluntad, sino que es medio y preparación para llegar a la contemplación. Así, pues, el beato Soreth sigue la línea tradicional de la Orden en cuanto al fin de la vida carmelitana. Esto es la contemplación.
Fue muy amante del Santísimo Sacramento, y, en cierta ocasión, con gran peligro de su vida, salvó un Copón de Formas Consagradas, que iban a ser pasto de las llamas.
Te pedimos, Señor, que el Beato Juan Soreth, insigne en renovar la vida religiosa y, en especial, las comunidades de religiosas carmelitas, nos haga cada día más fieles en el seguimiento de Cristo y de su Madre. Amén.
Fuente: www.carmelnet.org
Sarbelio Makhluf
Sarbelio Makhluf fue un monje maronita libanés que, después de años de vida comunitaria como monje, inició una vida de oración y penitencia hasta su muerte, acontecida el año 1898.
En el Líbano moderno, donde los católicos de rito sirio -llamados maronitas- eran perseguidos por los drusos, el humilde hijo de un mulero, Joseph Zarun Makhluf, ingresó en el monasterio de San Marón, en Annaya, donde fue ordenado sacerdote en 1859.
Youssef (José) nació el 8 de mayo de 1828 en un pequeño poblado del Líbano llamado Biqa-Kafra. Era el quinto hijo de Antonio Makhlouf y Brígida Choudiac, sencillos campesinos llenos de fe. Dos de sus tíos maternos eran monjes en el monasterio de Quzhaya, que distaba una hora de camino desde Biqa-Kafra. José los visitaba con frecuencia y se quedaba con ellos ayudando en los oficios divinos, participando en sus oraciones y cantos y escuchando sus sabios consejos.
Tenía veintitrés años cuando dejó casa y familia para entrar al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouk de la orden maronita libanesa. Al recibir el hábito de novicio cambió su nombre por el de Sarbelio, nombre de un mártir de la iglesia de Antioquía que murió en el año 107 bajo el imperio de Trajano. Cuando su madre y su tío se enteraron de su decisión, se dirigieron inmediatamente a buscarlo al monasterio tratando de convencerlo de que regresara. Finalmente, Brígida, también convencida de la vocación de su hijo, le dijo: Si no fueras a ser buen religioso te diría: ¡Regresa a casa! Pero ahora sé que el Señor te quiere a su servicio. Y en mi dolor al estar separada de tí, le digo resignada: ¡Que Dios te bendiga, hijo mío, y que haga de ti un santo...!
Desde joven había desarrollado una intensa vida interior y de oración que durante sus años de monje había madurado. Pronto se despertó en él la vocación por la vida eremítica. Se retiró a la ermita de San Pedro y San Pablo en Gebel an Nour (Montaña de la Luz) que tenía sólo dos habitaciones pequeñísimas y un oratorio también estrechísimo. Comenzó esta vida más austera en el año 1875 y la llevó durante veintitrés años. Se ejercitaba en diversas mortificaciones y en la oración continua; dormía sobre el suelo y comía una sola vez al día. Ordinariamente oficiaba la misa hacia el mediodía de tal forma que pasaba la mañana preparándose para el Santo Sacrificio y la tarde dando gracias a Dios. Vivía en el más absoluto retiro, del que sólo salía para atender alguna necesidad pastoral.
No le había bastado ser un monje modelo de piedad, trabajo y obediencia, sino que, como los padres del desierto, vivió en una desnuda celda llevando una vida sencilla y tremendamente austera. Dormía sólo tres horas reposando sobre una tabla cubierta de hojas secas con un trozo de madera para apoyar su cabeza y envuelto en sus desgastados hábitos y una delgada cobija. A esta celda llegaban muchos visitantes para pedir sus consejos, sus oraciones y su bendición.
San Sarbelio se ofreció todos los días de su vida, y el Señor se lo llevó consigo al terminar la consagración de su Misa de Nochebuena: el 16 de diciembre de 1898 estaba celebrando la misa hacia las once de la mañana, cuando le sobrevino un ataque de parálisis en el momento de la consagración. Murió el 24 de diciembre y sus restos reposan en el monasterio de San Marón, actual meta de peregrinaciones y milagros incesantes. Fue canonizado el 9 de octubre de 1977 por el papa Pablo VI.
Al abrir la fosa donde estaba enterrado san Sarbelio y otros cincuenta y dos monjes por motivo de una inundación, encontraron su cuerpo incorrupto, y un líquido rojizo saliendo de su cuerpo. Por cincuenta y cuatro años consecutivos fue desenterrado el cuerpo de san Sarbelio y siempre se veía el cadáver tan fresco como si estuviera dormido. Aunque un médico retiró finalmente todos los órganos del cuerpo, el flujo de sangre no paraba. Con la unción de este líquido, se dieron muchísimas curaciones milagrosas, y no sólo del cuerpo sino del alma: pecado, indiferencia, odio e incredulidad.
Para su beatificación se necesitaba un milagro reconocido por médicos y teólogos: se contaron hasta 1.200 milagros.
fuente:Diócesis de Málaga
BEATA MARIA MERCEDES DEL SAGRADO CORAZÓN,
Del arameo, "señora" y del latín merces, edis, "precio pagado por una mercancía" (1880-1936). Mártir. Maria Mercedes Prat y Prat, su nombre en el siglo, nace en Barcelona, España. Recibe cristiana educación y formación en valores. Desde temprana edad distribuye su tiempo entre impartir catecismo, orar, enseñar a leer y escribir y atender obras de caridad.
Ingresa a la Compañía de Santa Teresa de Jesús en 1904, donde agrega a su nombre el del Sagrado Corazón de Jesús y profesa tres años después. Imparte cátedra en varias universidades de su cofradía y por su preparación y cualidades ocupa importantes cargos. Es transferida al convento de san Gervasio, de su ciudad natal en 1920, donde se encuentra en julio de 1936 al dar inicio la Guerra Civil Española e iniciarse un conflicto entre autoridades civiles y religiosas, que desencadena una persecución contra religiosos. La madre Mercedes busca refugio en casa de unas amistades.
El 23 de julio, al salir de ésta se le aprehende y conduce a un domicilio donde hay un grupo de religiosos y religiosas; ahí todos ellos sufren vituperios, maltrato y torturas psicológicas. La noche del 24 al ser conducida a otro sitio le disparan quedando en el lugar herida y abandonada, al exclamar gritos de dolor otros militares que pasaban por el lugar le dan el tiro de gracia; antes de morir exclama: "¡Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía!". Por su fidelidad a Cristo, su virtuosa vida y el valor heroico de su martirio fue elevada a los altares por el beato Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 1990.
Fuente: www.laverdadcatolica.org