Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Evangelio XXXIV Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. Viernes, 30 de Noviembre, 2012.
Santo del día: San Andrés, Apóstol
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo (4, 18-22)
Gloria a ti, Señor.
Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo:
“Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las
redes y lo siguieron.
Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario;
Los primeros discípulos de Jesús se presentan como modelo de vocación cristiana. Jesús les hace un llamado que se asemeja en mucho a la manera cómo los profetas de Israel convocaban a sus seguidores. Jesús acude a sus sitios de trabajo y allí mismo, en las labores cotidianas, les comunica ese llamado. Esos discípulos responden con una generosidad, prontitud y decisión extraordinarias, ya que comprenden qué les pide Dios por medio de la voz de una persona que para ellos era casi un desconocido. Ese llamado tiene varios momentos. Primero, un encuentro con Jesús, quien, mientras ellos se ocupan de su sustento, él se consagra a la predicación del evangelio. Segundo, después del encuentro viene la invitación para que lo acompañen y algún día se conviertan en pescadores de la nueva humanidad. El camino que él les propone tiene un comienzo, pero es una incógnita todavía su final. El tercer momento es la respuesta, que implica dejarlo todo, romper con la vida anterior y lanzarse hacia lo desconocido. No es un camino para todos, sino para aquellos que quieren estar con él. Para la multitud Jesús procurará una formación más general, un mensaje más sencillo y simbólico. Para sus seguidores, hombres y mujeres de toda clase, raza y nación, Jesús les propone un camino nuevo.