Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
La Homilía de Betania: XXVI Domingo del Tiempo Ordinario, 30 de Septiembre, 2012.
1.- SUMAR SIEMPRE
Por Pedro Juan Díaz
1.- Continuamos leyendo el evangelio por donde lo dejamos la semana pasada. Jesús está en Cafarnaúm, en una casa, con sus discípulos. Les ha llamada la atención por buscar los primeros puestos y los ha instruido sobre el servicio y la humildad, poniendo a un niño en medio de ellos como ejemplo. Ahora continúa enseñándoles, diciéndoles que en su Reino no hay lugares reservados, que toda persona que, en su nombre, haga las obras que él hace, es contado entre sus discípulos. Y también que el que sea ocasión de escándalo será excluido.
2.- Todo esto viene porque Juan se ha acercado a Jesús a decirle que hay uno que no es del grupo y que está haciendo milagros, que usa el nombre de Jesús y tiene éxito. Pero como no es del grupo, se lo quieren impedir. Sin embargo, Jesús les dice que no, que todo el que haga el bien está con ellos, aunque no sean del grupo, que los que hacen el bien son amigos, aunque no sean “de los nuestros”. Jesús quiere que sean capaces de reconocer la presencia y la acción de Dios en toda persona que se entrega para hacer el bien a los demás, porque el Espíritu es libre, no es propiedad de ningún grupo, ni de ninguna estructura, y actúa más allá de nuestros esquemas, incluso más allá de la Iglesia, y siembra la semilla de Dios en los corazones de personas a las que nosotros no podemos llegar. Todo aquel que no sea adversario, es amigo, y la consigna es “sumar siempre”.
3.- Algo parecido ocurre en la primera lectura. Moisés, cansado de llevar el peso de un pueblo que sufre hambre en el desierto y se queja, recibe de Dios una respuesta. Le manda construir una asamblea de ancianos sobre la que derramará el mismo Espíritu que él posee y serán capaces de revelar lo que Dios quiere del pueblo. Pero hay dos que, cuando eso ocurre, no están. Sin embargo, reciben el Espíritu igual. Y ante las protestas de uno del pueblo, Moisés aboga por la libertad del Espíritu, que se derrama donde quiere, y por la capacidad de profetizar, como criterio que garantice la posesión de ese Espíritu. Por eso dice: “¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!”.
4.- Volviendo al evangelio, Jesús continúa enseñando a sus discípulos a valorar cualquier pequeño gesto, aunque sea un vaso de agua, que se haga en su nombre o por su causa. Esa persona es parte de la misión, es “uno más” en la tarea. Al final, Jesús termina diciendo que llevemos cuidado con escandalizar a los pequeños, con corromper a los que son débiles en la fe. Y lo hace con un lenguaje duro, con hipérboles exageradas, para que nos sean difíciles de olvidar, lo cual quiere decir que es algo muy importante que Jesús quiere remarcar.
5.- Con esa misma dureza habla el Apóstol Santiago en la segunda lectura, denunciando a los ricos que se han hecho con riquezas a costa de los pobres, y con formulaciones que no habría que cambiar mucho para que describan situaciones injustas que conocemos en la actualidad: “Vuestra riqueza está corrompida… vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados… y son un testimonio contra vosotros… El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros… condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste”. La corrupción, la avaricia, el egoísmo, el excesivo apego a lo material, el vivir por encima de las posibilidades, el querer tener más a cualquier precio… Todo esto y mucho más han generado las grandes desigualdades sociales que vemos hoy en día, desigualdades que padecen los más pobres. Pero el clamor de los que sufren las injusticias de este mundo ha llegado hasta el Señor, que va a tomar partido por ellos, frente a los ricos.
6.- A veces el evangelio usa palabras duras para sacarnos de nuestro aletargamiento y ponernos en acción. Es hora de dejarnos transformar por esta Palabra para hacer un mundo mejor para todos. Que la Eucaristía que estamos celebrando sea fuerza y aliento para ello.
2.- TODOS A UNA POR UN MUNDO MEJOR
Por José María Martín OSA
1.- No hay que impedir el anuncio de la Palabra de Dios. En el Libro de los Números los celos de Josué anticipan la misma actitud de los discípulos de Jesús en el evangelio de hoy frente al exorcista que arrojaba demonios sin ser de su grupo. La respuesta de Moisés nos hace pensar de inmediato en la de Jesús a la pregunta de Juan. La gran tentación de la autoridad religiosa ha sido siempre monopolizar el espíritu, pero el espíritu se comunica a quien quiere y como quiere. Los que mandan no deberían estar celosos, de que el pueblo profetice alguna vez; más bien debiera tomar nota de lo que dice Pablo a los obispos: "No apaguéis el Espíritu”. Dios habla también a través del pueblo y de los signos de los tiempos, como decía el Vaticano II. Da la impresión de que la Iglesia debería estar más atenta al sentir del pueblo de Dios.
2.- No hay que impedir la construcción del Reino. Jesús había enviado a sus discípulos a predicar el evangelio del Reino de Dios por tierras de Galilea. Ahora, que ya han regresado, cuentan a su Maestro lo que les ha sucedido en esta primera experiencia misionera. Juan quiere hacerle una pregunta sobre el modo como se habían comportado con un exorcista, a quien le habían prohibido arrojar demonios en nombre de Jesús porque no era del grupo. Aunque Jesús no reprueba abiertamente esta conducta, pues sabe que no había en ello mala voluntad, aprovecha la ocasión para enseñarles qué deben hacer en adelante en casos parecidos. Aquí dice a sus discípulos: "El que no está contra nosotros está a favor nuestro". Sin embargo, en el evangelio de San Mateo encontramos la otra sentencia: "el que no está conmigo, está contra mí”. Parece una contradicción. Hay que tener en cuenta que esta segunda sentencia está en un contexto en el que se habla de la batalla decisiva contra Satanás, el espíritu del mal. Es claro que en este caso no cabe la neutralidad, pues se trata de dos enemigos irreconciliables y de una guerra que a todos nos concierne personalmente. También el exorcista que echa los demonios en nombre de Jesús está con Jesús y contra Satanás, aunque no sea oficialmente discípulo de Jesús. Está colaborando a la construcción del Reino.
3.- Muchas personas, aun sin tener fe, quieren construir un mundo mejor. Jesús anuncia el establecimiento del reino de Dios, basado en la justicia y la paz. Este deseo no es algo exclusivo del cristianismo. Jesús pronuncia su sentencia contra todo tipo de partidismo. Contra la intolerancia que sólo permite el reconocimiento a aquellos que se inscriben oficialmente en la Iglesia, Jesús afirma que la autoridad debe caracterizarse por una amplitud de espíritu, por un saber estar por encima de las ideologías de grupo; debe estar abierta a todos los hombres que defienden una causa justa, aunque no sean cristianos; excluye la cerrazón ortodoxa, el sectarismo, la retirada al ghetto, la mirada introvertida... También en nuestros días hay muchos hombres que exorcizan el mal y la injusticia de nuestra sociedad y, con todo, no son expresamente cristianos, éstos son de los nuestros aunque no sean "de los nuestros", pues es claro que no están contra nosotros. Son, en cierto modo, “cristianos anónimos”. Colaboremos “todos a una” en la construcción del Reino. Unamos fuerzas y el objetivo se conseguirá más pronto y mejor.
4.- No escandalicemos con nuestro mal ejemplo o nuestra intolerancia. Como en Mateo, también aquí se recoge una palabra en favor de los "pequeños" que creen en Jesús. Poco estimados, más ignorantes o débiles en la fe, jamás hay que hacerles tropezar (escandalizar). Estos pequeños pueden ser en la comunidad los que necesiten ser ayudados con cariño y paciencia para poder evolucionar sin desconcertar su fe. Pero también los que sufren la tentación de abandonar la Iglesia por la lentitud de ésta en renovarse. Todo el que se hace discípulo de Jesús y aún no ha llegado a una fe adulta es "pequeñuelo". Y el que aparta de su camino a uno de estos pequeñuelos es un homicida, ya que les impide llegar a la verdadera vida. "Escándalo" es la piedra que nos hace tropezar, el impedimento que se encuentra en el camino.
3.- EL MAL –Y EL MALO—EXISTE
Por Ángel Gómez Escorial
1.- Si hemos escuchado con atención las lecturas de hoy nos habremos dado cuenta que las tres son especialmente radicales. La primera lectura, del Libro de los Reyes, habla de cómo Dios se sirve de todos sus hijos para anunciar su palabra. Dos de los que no estaban en la lista previa trazada por Moisés también profetizaban. En el Evangelio Jesús de Nazaret lo va a decir claramente: “quien no está en contra está a favor”. Es un canto al ecumenismo y una descalificación de la tendencia muy humana a las listas cerradas, a establecer diferencias entre los nuestros y los otros. A su vez, el apóstol Santiago va a profetizar con la fuerza de los antiguos profetas clamando contra los ricos y los empresarios estafadores. ¿No es oportuno ese grito en unos tiempos es que muchos, al menos en España, abusan de los inmigrantes y mucho más si no tienen “papeles”, si son ilegales? La radicalidad de hoy de estas lecturas está en ofrecer lo verdadero y lo justo, lo que ocurre es que nosotros, en estos tiempos, nos hemos acostumbrado a la exclusividad del grupo propio y a la injusticia.
2.- El Apóstol Santiago nos está hablando a lo largo de su carta de no quiere la fe sin obras. Hemos estado leyendo esta carta en las últimas semanas y en los últimos párrafos de su Carta –los de este domingo-- condena toda clase de opresión. Va reclamar los salarios de los trabajadores frente a los desmanes de los ricos. Como puede verse estamos siempre en el mismo sitio. La acumulación de riquezas lleva al abuso. Es ese amor cristiano lo que tiene que impedirnos que abusemos de nuestros hermanos. Hay un impresionante mensaje de concordia social en el Evangelio. El amor al prójimo impide la injusticia, pero también el engaño, la mentira y el escándalo. La dureza de las palabras de Santiago responde a la crueldad y dureza de los delitos de quienes al tener el poder abusan de los más débiles. Como decía antes profetiza con la fuerza y la rotundidad de muchos profetas del Antiguo Testamento.
3.- San Marcos nos ha narrado este domingo el episodio del escándalo y de la piedra de molino. Es obvio, entonces, Jesús no se refiere a los "otros que hablan bien de Él". Se está refiriendo a los que producen escándalo e incitan al mal mediante engaño. Y en esto tenemos que ser radicales nosotros también. El Mal existe y uno de sus caminos es la confusión de las ideas y de los propósitos. Retirar la paz de los espíritus y producir fenómenos de intranquilidad permanente es uno de sus objetivos. El escándalo trae la didáctica del pecado y la falta de paz. Es un camino para permanecer siempre en situación pecaminosa. El escándalo –la enseñanza del Mal—es una de las cuestiones más graves a las que se enfrenta el ser humano. Y parece que en nuestros días está muy de moda. En las radios, en las televisiones, en las conversaciones corrientes se justifica y se promociona el mal: el adulterio, la falta de honradez, la explotación económica, el abuso de los más débiles. Cada día, cada hora, muchas buenas conciencias son torcidas por los malos ejemplos.
4.- Pero hemos de volver al ecumenismo, al seguimiento de la frase de Cristo de que “quien no está contra mí, está conmigo”. El enfrentamiento pertinaz entre los que se llaman discípulos de Cristo no cesa. No hay una comunicación efectiva entre las Iglesias. Por ejemplo, debe admirarse la labor admirable de la Iglesia Evangélica española realizada entre el numeroso pueblo gitano de España. No sólo les ha llevado la palabra de Cristo, si no que está luchando con ahínco en sacar a muchos miembros de dicho pueblo de la droga, de la terrible heroína. Pero, sin embargo, suele ejercitar una crítica muy dura, demasiado dura –muy disolvente—contra la Iglesia católica. A su vez, y en términos generales, la Conferencia Episcopal española “pasa” de los Evangélicos y, también, de otros grupos cristianos. Lo curioso, tremendo y trágico es que cuando los grupos radicales islamistas se manifiestan contra los cristianos, a quienes llaman cruzados, no diferencian entre católicos, evangelistas, anglicanos, metodistas, etc.
5.- Pero planteado, sin embargo, un camino de verdad y justicia, y volviendo a algunos grupos o creencias, no hay más remedio que exponer nuestra más radical repulsa a ciertas creencias que agobian a sus seguidores, con excesivas obligaciones económicas. O ejerciendo la tiranía “ideológica mediante la “predicación” de situaciones no comprobables, como el fin del mundo y otras situaciones que, de una forma u otra, están menoscabando la libertad personal. Hay un mensaje de profundo pesimismo en esa búsqueda irreal de fechas no confirmadas para una profecía escatológica. No es ese el camino. Uno puede estar escudriñando la Escritura todo el día, pero fomenta la tristeza a los hermanos no le servirá de nada. Quien tenga el espíritu tranquilo y la alcuza de aceite llena le importará muy poco la fecha final. Hay que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. La felicidad de nuestros hermanos es fundamental y, también, su paz. Y que nadie se engañe: la proximidad de Jesús produce amor, paz y sosiego. Quien no tiene ese talante marcha --seguro-- por el camino equivocado.
6.- El Espíritu Santo va por donde quiere y no es patrimonio, ni exclusiva de nadie. Hemos de estar abiertos a recibirles y, también, a escuchar a todos, pues no sabemos quien nos puede enseñar algo que nos haga falta. Pero nuestra obligación es también discernir quienes son los falsos profetas, que los hay. Solo la humildad personal y colectiva, el amor al prójimo y la total rectitud de conciencia nos puede llevar a saber quien nos trae la verdad
Fuente: www.betania.es