Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.

Publicidad

Ordinario de la Misa: Domingo XV Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 15 de Julio, 2012

Ordinario de la Misa: Domingo XV Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B.  15 de Julio, 2012

Décimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario

Día del Señor

El Espíritu del Señor está sobre mí

Dichoso el que se acoje al Señor

Antífona de Entrada

Recordaremos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.

Se dice Gloria.

Oración Colecta

Oremos:

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo...

Amén.

 

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta

Amós 7,12-15
"Ve y profetiza a mi pueblo"

En aquellos días, dijo Amasías, sacerdote de Casa-de-Dios, a Amós: "Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país." Respondió Amós: "No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo de Israel.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 84
"Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación."

Voy a escuchar lo que dice el Señor: "Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos." La salvación está ya cerca de sus fieles, y la gloria habitará en nuestra tierra. R/


La misericordia y la fidelidad se encuentran,la justicia y la paz se besan; la fidelidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo. R/


El Señor nos dará lluvia, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia marchará ante él, la salvación seguirá sus pasos. R/

 

Segunda Lectura

Lectura del Libro de los Efesios

(1,3-14 )
"Nos eligió en la persona de Cristo, antes de Crear el mundo"

Bendito sea Dios, Padre nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
[Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también vosotros, que habéis escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, en el que creísteis, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.]

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Marcos (6, 7-13)

Gloria a ti, Señor.

"Los fue enviando"

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: "Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa." Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentario:

Iniciamos hoy la lectura de la carta a los Efesios. Escucharemos los fragmentos más significativos durante siete domingos (esto es, hasta finales de agosto). Hoy se trata de uno que, ciertamente, debemos destacar. El himno de alabanza a Dios por la obra realizada en Jesucristo. Con él se abre prácticamente la carta, después de las palabras de saludo del apóstol. Se trata de un texto que, no es necesario recordarlo, tiene tal importancia que no ha de pasar desapercibido en la predicación. Se trata de un texto destacado en la celebración del Año jubilar. Juan Pablo II lo cita en el primer párrafo de la Bula del Jubileo, diciendo que hemos de sentir "el deber" de hacernos nuestro este canto de alabanza ante la contemplación del misterio de la encarnación y redención de Cristo a los que el Jubileo nos invita. Y después de citar explícitamente dos fragmentos del himno, acaba diciendo: "De estas palabras se deduce evidentemente que la historia de la salvación tiene en Cristo su punto culminante y su significado supremo. En él todos hemos recibido "gracia sobre gracia" (Jn 1,16), alcanzando la reconciliación con el Padre (cf. Rm 5,10; 2Co 5,18).

La llamada a evangelizar.

La llamada de Dios a Amós, la llamada de Jesús a los Doce, y el propio ejemplo de Pablo que habla en la segunda lectura, no son casos excepcionales, propios de un sector de los cristianos (curas y obispos, por ejemplo). Curas y obispos realizan su tarea evangelizadora de un modo más institucional, más "profesional", por así decirlo. Pero la llamada es para todos. En este sentido, el ejemplo de Amós en la primera lectura, es significativo: él no es un profesional de la profecía, vinculado a tal o cual santuario, sino que es un individuo normal, un pastor y campesino que se siente llamado a dar a conocer a su pueblo la llamada de Dios. Y como él, todo cristiano ha sido llamado a esto: a coger el bastón y las sandalias, a ir por el mundo sacando demonios e invitando a cambiar el corazón. Y en cada época y en cada situación deberá verse qué es lo que esto significa.

En nuestra situación, en una sociedad que ya no es cristiana (que es "país de misión"), significa ante todo que la Iglesia no puede sentirse satisfecha teniendo mucha gente enrolada en consejos parroquiales, organizaciones, catequesis... como si el ideal fuera esto: que los cristianos se pasaran muchas horas en el interior de la iglesia, de manera que la iglesia se convierta en una especie de club que encierre y tranquilice a la gente. Las organizaciones de iglesia serán válidas si sirven para esto: para que los cristianos sean en el mundo verdaderos testigos de la fe.

Y significa, en segundo lugar, que la Iglesia como tal debe presentarse ante el mundo como un verdadero testigo transparente del amor de Dios. Con frecuencia la Iglesia aparece ante la gente normal más preocupada por tutelar las propias instituciones (por ejemplo, en determinadas defensas que se hacen de las escuelas católicas) o por sostener extrañas y quizás poco justificables normas morales (por ejemplo, con respecto a los anticonceptivos), que por hacerse solidaria de los anhelos y preocupaciones de los hombres para llevarles la Buena Nueva que JC le encargó comunicar.

SEGUNDO ASPECTO: QUÉ SIGNIFICA EVANGELIZAR

Evangelizar significa dar a conocer que Dios "nos ha destinado en la Pascua de Cristo -por pura iniciativa suya- a ser sus hijos" y que ha querido "recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra", como dice la segunda lectura. Es anunciar que hay que ponerse en camino, en el camino de JC, que significa creer en él y querer actuar como él.

Y para realizar esto, debe sentirse, de entrada, estos anhelos más profundos y caminar con la otra gente que también se esfuerza por realizarlos: anhelos de una vida más digna, de una mejor comunicación entre las personas, de una riqueza mejor repartida, de una convivencia más agradable... Si uno lucha por todo esto (como los apóstoles, que sacaban demonios y curaban enfermedades) empieza ya a realizar esta "recapitulación en Cristo de todas las cosas" y puede convertirse en testigo creíble de la vida plena de hijos de Dios que esperamos.

Y aún podríamos añadir una última cosa: para realizar esto hay un medio muy importante que es el de estar en comunión con los demás cristianos y ayudarse a vivir mejor este testimonio. Es muy importante poder tener alguna clase de grupo (puede haberlos de muchas clases) en donde profundizar la propia fe, compartirla, y ver qué testimonio de ella damos en el mundo.

TERCER ASPECTO: EL ESTILO DEL EVANGELIZADOR

La "no profesionalidad" de Amós, y sobre todo la misión de los Doce que deben partir sin llevar "ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja, ni una túnica de repuesto" muestra un aspecto importante de la tarea evangelizadora: se es testigo de la propia fe, no para sacar de ello alguna ventaja, sino porque uno se siente vitalmente empujado a ello. Y este estilo libre e independiente es decisivo para la limpieza del mensaje (como unos acogedores de novios, que alguna vez éstos les habían preguntado cuánto cobraban por su servicio, y habían quedado asombrados al saber que no cobraban nada. y esto había sido más importante que mil discursos).

Y esto se aplica también a las instituciones eclesiales y a la propia Iglesia: la misión profética y evangelizadora de los cristianos y de la iglesia será limpia si aparece liberada de toda clase de poder de este mundo.

 

Para la revisión de vida
Jesús siempre llamó a la conversión, no entendiendo ésta cómo una cuestión meramente moral, sino como la transformación de nuestra manera de entender y vivir la vida; convertirse no es tanto cambiar algunas cosas que hacemos cuanto dejar de vivir la vida sin esperanza, sin confianza en la realidad de la presencia del Reino ya entre nosotros. ¿Cómo entiendo yo la conversión a la que me llama Jesús? ¿De qué tengo que convertirme?

 

Se dice Credo.

Oración de los Fieles

Celebrante:

Levantemos nuestros ojos al Señor y confiando en su misericordia pidámosle por nosotros y por el mundo entero. Invoquémosle con fe diciendo:

Te lo pedimos, Señor.

Para que el Señor aleje de la Iglesia todo triunfalismo.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Para que nuestros Pastores, escuchando a los pobres y sencillos, se abran a los valores ocultos a los sabios de este mundo.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Para que en nuestro país reine el respeto, la solidaridad y el empeño por el bien común.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Para que los enfermos, los que son incomprendidos o perseguidos, los que se ven privados de lo necesario para vivir con dignidad, experimenten la fuerza de Cristo que los sostiene.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Para que el Señor sea la posesión y la felicidad de los difuntos.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Para que no nos quedemos en las apariencias sino que descubramos la presencia de Cristo en el corazón de nuestros hermanos.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

 

Celebrante:

Muéstranos, Señor, tu amor y tu fidelidad, escucha nuestras oraciones y haz que vivamos con humildad de corazón.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

 

Oración sobre las Ofrendas

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos den los siglos.

Amén.

Prefacio Dominical IV

Historia de la salvación

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.

Porque naciendo, restauró nuestra naturaleza caída; con su muerte destruyó nuestros pecados; al resucitar nos dio nueva vida; y ascendiendo hasta ti, Padre, nos abrió las puertas del Reino de los cielos.

Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos, llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo...

 

Antífona de la Comunión

Probad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a él.

 

Oración después de la Comunión

Oremos:

Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente

tu misericordia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

 

Fuente: www.lecturadeldia.com; www.servicioskoinonia.org

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post