Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.

Publicidad

Ordinario de la Misa: Feria II Semana de Navidad.Ciclo C. Martes. 8 de Enero, 2012

Ordinario de la Misa: Feria II Semana de Navidad.Ciclo C. Martes. 8 de Enero, 2012

Bendito el que viene en el nombre del Señor

Feria del Tiempo de Navidad

El Señor nos ilumina

Antífona de Entrada

Bendito el que viene en el  nombre del Señor. El Señor es  Dios, él nos ilumina.

Oración Colecta

 Oremos:    

Concédenos, Señor, que  tu Hijo, que quiso hacerse  semejante a nosotros para  manifestársenos, nos vaya  haciendo, cada día, más  semejantes a él, que vive y  reina contigo en la unidad del  Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

 

Primera Lectura

Lectura de la primera carta

del apóstol san Juan (4, 7-10)

Queridos hijos:

Amémonos los  unos a los otros, porque el amor  viene de Dios, y todo el que ama  ha nacido de Dios y conoce a  Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.

El amor que Dios nos tiene se  ha manifestado en que envió al  mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él.

El amor consiste en esto:

no en  que nosotros hayamos amado  a Dios, sino en que él nos amó  primero y nos envió a su Hijo,  como víctima de expiación por nuestros pecados.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 71

Que te adoren, Señor,

todos los pueblos.

Comunica, Señor, al rey tu  juicio y tu justicia, al que es hijo  de reyes; así tu siervo saldrá en  defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente.

Que te adoren, Señor,

todos los pueblos.

Justicia y paz ofrecerán  al pueblo las colinas y los  montes. El rey hará justicia  al oprimido y salvará a los hijos de los pobres.

Que te adoren, Señor,

todos los pueblos.

Florecerá en sus días la  justicia y reinará la paz,  era tras era. De mar a mar se  extenderá su reino y de un  extremo al otro de la tierra.

Que te adoren, Señor,

todos los pueblos.

 

Aclamación antes del Evangelio

 Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado  para anunciar a los pobres  la buena nueva y proclamar

la liberación a los cautivos.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Marcos (6, 34-44)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al  desembarcar Jesús, vio una  numerosa multitud que lo  estaba esperando, y se  compadeció de ellos, porque  andaban como ovejas sin  pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Cuando ya atardecía,  se acercaron sus discípulos y le dijeron:

“Estamos en  despoblado y ya es muy  tarde. Despide a la gente para que vayan por los caseríos  y poblados del contorno y compren algo de comer”.

El les replicó:

“Denles ustedes de comer”.

Ellos le dijeron:

“¿Acaso vamos a ir a comprar  doscientos denarios de pan para darles de comer?”

El les preguntó:

“¿Cuántos panes  tienen? Vayan a ver”. Cuando lo  averiguaron, le dijeron: “Cinco  panes y dos pescados”.

Entonces ordenó Jesús que  la gente se sentara en grupos  sobre la hierba verde y se  acomodaron en grupos de cien y  de cincuenta. Tomando los cinco  panes y los dos pescados, Jesús  alzó los ojos al cielo, bendijo a  Dios, partió los panes y se los  dio a los discípulos para que los  distribuyeran; lo mismo hizo con

los dos pescados.

Comieron todos hasta saciarse,  y con las sobras de pan y  de pescado que recogieron  llenaron doce canastos. Los  que comieron fueron cinco mil hombres.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentario:

La sección de la multiplicación de los panes muestra a Jesús como al nuevo Moisés. Jesús realiza el milagro en favor de una multitud por la que siente compasión. Jesús vincula a los discípulos a los preparativos del banquete y más tarde les invitará a reflexionar sobre el alcance de este milagro (Mc 8,14-21). Es importante destacar la función educativa del milagro. Jesús no obra milagros sólo para satisfacer las necesidades materiales de la gente, sino también para revelarle su misión y preparar a los discípulos para la nueva misión. En el v. 43 se encuentra el tema del alimento sobrante, orientado a hacer tomar conciencia de que el alimento ofrecido por Jesús está destinado también a otros muchos invitados. Y, si quedan exactamente doce canastas de sobras, es porque los doce discípulos, servidores, han de convertirse en misioneros, enviados a alimentar a los que no han estado presentes.

La eucaristía se nos presenta así en su dimensión misionera. El banquete de la Última Cena no era una comida de despedida reservada sólo a los Doce, sino que es, por el contrario, una comida destinada a la multitud de los creyentes.

Oración sobre las Ofrendas

Recibe, Señor, con bondad  las ofrendas de tu pueblo  y concédenos que, las  realidades que creemos por  la fe, las consigamos por este sacramento celestial.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

 

Prefacio de Navidad II

Restauración universal por la encarnación

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,  es nuestro deber y salvación  darte gracias siempre y en todo  lugar, Señor, Padre santo,  Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.

El cual, en el misterio santo  que hoy celebramos, se hizo  presente entre nosotros sin  dejar la gloria del Padre; siendo  invisible en su naturaleza divina,  se hizo visible al asumir la  nuestra y, engendrado antes de  todo tiempo, comenzó a existir  en el tiempo para reintegrar en  la unidad a la creación entera,  reconstruyendo en su persona  cuanto en el mundo yacía  derrumbado y para llamar  de nuevo al hombre caído al Reino de los cielos.

Por eso, unidos a los coros  angélicos, te aclamamos, llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo...

 

Antífona de la Comunión

Por el gran amor con que nos  amó, Dios envió a su propio Hijo  a compartir nuestra condición  humana en todo, menos en el pecado.

 

Oración después de la Comunión

 Oremos:

Señor Dios, que nos  unes a ti por la participación  de este sacramento,  concédenos obtener  toda su eficacia para  que así, la recepción  de este don tuyo nos haga  más dignos de seguirlo recibiendo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

 Fuentes: www.lecturadeldia.org;www.servicioskoinonia.org

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post