Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
ORDINARIO DE LA MISA: LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Fiesta
6 de Agosto
Todos los años, en el segundo domingo de Cuaresma, la Iglesia medita el relato del Evangelio de la Transfiguración de Jesús: en ese tiempo sirve de preparación al Triduo Pascual, porque fija nuestra mirada en la muerte y la resurrección del Señor; la luz de la Transfiguración anticipa, de alguna manera, el misterio pascual completo.
La fiesta de hoy retoma ese relato, pero desde la perspectiva pascual y con una proyección escatológica: Jesús es verdaderamente Dios, tal como lo comprendieron los tres testigos privilegiados de la Transfiguración: Pedro, Santiago y Juan.
Antífona de entrada Cf. Mt 17, 5
En una nube luminosa se apareció el Espíritu Santo,
se oyó la voz del Padre: Éste es mi Hijo muy querido,
en quien tengo puesta mi predilección, escúchenlo.
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias.
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros:
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Oración colecta
Dios nuestro,
que en la transfiguración gloriosa de tu Hijo unigénito
confirmaste los misterios de la fe
con el testimonio de los profetas
y prefiguraste admirablemente
la perfecta adopción como hijos tuyos,
concédenos que, escuchando la voz de tu Hijo amado,
merezcamos ser coherederos suyos.
Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, las ofrendas que te presentamos
en la gloriosa transfiguración de tu Hijo único,
y, por el resplandor de su luz,
purifícanos de nuestros pecados.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Prefacio:
El misterio de la Transfiguración
V. El Señor esté con ustedes
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor Nuestro.
Porque Él reveló su gloria ante los testigos que había elegido,
y revistió su cuerpo, semejante al de todos los hombres,
de un extraordinario esplendor,
para apartar del corazón de sus discípulos
el escándalo de la cruz,
y manifestar que se cumpliría
en la totalidad del cuerpo de la Iglesia
lo que brilló admirablemente
en él mismo, su cabeza.
Por eso, unidos a los ángeles en el cielo,
cantamos en la tierra un himno a tu gloria,
diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Antífona de comunión Cf. 1 Jn 3, 2
Cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él,
porque lo veremos tal cual es.
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro,
que los alimentos celestiales recibidos
nos transformen en imagen de tu Hijo,
cuyo esplendor quisiste manifestar
en su gloriosa transfiguración.
Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Fuente: Misal Romano