Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Ordinario de la Misa: Sábado X Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B. 16 de Junio, 2012
El Corazón Inmaculado de María
Memoria libre
Señor, mi vida está en tus manos
Antífona de Entrada
Mi corazón se llena de alegría por el Salvador y entona al Señor un himno de acción de gracias por los bienes que me ha concedido.
Oración Colecta
Oremos:
Dios nuestro, que formaste en el corazón de la santísima Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, ayúdanos, por su maternal intercesión, para que seamos cada vez menos indignos de que habites en nosotros.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Lectura del primer libro del profeta
Isaías (61, 9-11)
"Desbordo de gozo con el Señor"
La estirpe de mi pueblo será célebre entre las naciones, y sus vástagos entre los pueblos.
Los que los vean reconocerán que son la estirpe que bendijo el Señor.
Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido con un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas.
Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial Interleccional
1Samuel 2, 1. 4-8
Mi corazón se regocija por el señor, mi poder se exalta por Dios; mi boca se ríe de mis enemigos, porque gozo con tu salvación.
Se rompen los arcos de tus valientes,mientras los cobardes se ciñen de valor; los hartos se contratan por el pan,mientras los hambrientos engordan; la mujer estéril da a luz siete hijos,mientras la madre de muchos queda baldía. El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta; da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece.
Él levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para hacer que se siente entre príncipes y que herede un trono de gloria.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que guardaba la palabra de Dios y la meditaba en su corazón.
Aleluya.
Evangelio
† Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (2, 41-51)
Gloria a ti, Señor.
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.
Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo:
“Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia”.
El les respondió:
“¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi
Padre?”
Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
La fiesta del Corazón de María nos recuerda un rasgo esencial de la vida cristiana: la memoria martirial. Aunque muchos de nosotros ya no vinculamos la memoria a la dimensión afectiva de la existencia humana, estas dos realidades están íntimamente ligadas. Por ejemplo, la palabra re-cordar significa literalmente “volver a colocar algo en el corazón”. Nuestra memoria está hecha de alegrías; también de heridas que necesitan ser comprendidas y sanadas. El evangelio nos propone hoy un texto en el que la memoria cristiana hace realidad el testimonio martirial en el corazón de María. Ella fue testigo excepcional de la vida y, sobretodo, de la muerte y resurrección de su hijo. Su memoria es un testimonio de que no todo está permitido y de que la verdad y la justicia requieren de un lugar en nuestra mente y sobre todo en nuestra memoria. El corazón de María es la sede donde habita la memoria del crucificado y, sobre todo, el lugar de encuentro para una humanidad reconciliada en la justicia y en el amor. Hoy celebramos la excepcional capacidad de esta mujer no sólo de perdonar a los victimarios, sino también de conservar el testimonio de justicia y verdad.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte en esta festividad de la Virgen María, sea agradable a tus ojos y nos alcance tu redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio de Santa María Virgen I
Maternidad de la santísima
Virgen María
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la veneración del Corazón Inmaculado de Santa María, siempre virgen:
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo y sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces, cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de la Comunión
María conservaba todas aquellas palabras y las meditaba en su corazón.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, que nos has hecho partícipes del memorial de nuestra redención, concédenos, por intercesión de María, la Madre de tu Hijo, participar más profundamente de tu vida y alegrarnos con la abundancia de tus bendiciones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
www.lecturadeldia.com; www.servicioskoinonia.org