Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
ORDINARIO DE LA MISA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Viernes siguiente al segundo domingo de Pentecostés
Solemnidad
Antífona de entrada Cf. Sal 32, 11.19
Los designios del corazón de Dios permanecen para siempre:
Él salva a sus fieles de la muerte y los sustenta en el tiempo de indigencia.
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias.
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros:
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén..
Oración colecta
Dios rico en misericordia,
que nos das la alegría de celebrar las grandes obras de tu amor
en el Corazón de tu Hijo muy amado;
te rogamos que de esta fuente inagotable
alcancemos la abundancia de tu gracia.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
O bien:
Dios Padre misericordioso,
que abres los tesoros infinitos de tu amor
en el Corazón de tu Hijo, traspasado por nuestros pecados,
te pedimos que, al presentarte el homenaje de nuestra fidelidad,
cumplamos el deber de una digna reparación.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
18. Acabada la homilía, cuando está prescrito, se canta o se dice el Símbolo o Profesión de fe:
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos.
Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre;
por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo,
En estas palabras que siguen, hasta se hizo hombre, todos se inclinan.
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nosotros fue crucificado bajo el poder de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de Vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Profeso un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
19. En lugar del Símbolo Niceno-Constantinopolitano, sobre todo en el tiempo de Cuaresma y en el tiempo de Pascua, se puede emplear el Símbolo bautismal de la Iglesia de Roma, también llamado «de los Apóstoles».
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
nuestro Señor,
En las palabras que siguen, hasta María Virgen, todos se inclinan.
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los Santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.
Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, la inefable caridad del Corazón de tu Hijo amado,
de manera que esta ofrenda te sea agradable
y sirva para reparar nuestros pecados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
El inmenso amor de Cristo
V. El Señor esté con ustedes
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor Nuestro.
Él mismo, al ser elevado en la cruz,
se entregó por nosotros con amor admirable,
y de su costado herido brotó Sangre y agua,
dando así origen a los sacramentos de la Iglesia.
Por tanto, atraídos todos por el Corazón abierto del Salvador
podemos beber con alegría
en la fuente de la salvación.
Por eso, unidos a los coros de los ángeles,
cantamos un himno a tu gloria,
diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Antífona de comunión Jn 7, 37.38
Dice el Señor: El que tenga sed venga a mí, y beba el que cree en mí.
De su seno brotarán manantiales de agua viva.
O bien: Jn 19, 34
Uno de los soldados atravesó con la lanza el costado de Jesús,
y enseguida brotó sangre y agua.
Oración después de la comunión
Señor y Padre nuestro,
que este sacramento de tu amor
nos haga fervorosos en la caridad,
para que atraídos por tu Hijo,
sepamos reconocerlo en nuestros hermanos.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Fuente: Misal Romano