Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.

Publicidad

Ordinario de la Misa: Viernes Infraoctava de Navidad. Ciclo C. 28 de Diciembre, 2012.

Ordinario de la Misa: Viernes Infraoctava de Navidad. Ciclo C. 28  de Diciembre, 2012.

Santos Inocentes, mártires

Fiesta

Bendito sea el Señor

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos

Antífona de Entrada

Los niños inocentes murieron  por Cristo; ahora siguen al

Cordero sin mancha, cantando:

Gloria a ti, Señor.

Se dice Gloria.

Oración Colecta

 Oremos:

Dios nuestro, que concediste  a los Santos Inocentes  dar testimonio de Cristo,  no de palabra, sino con su  sangre, ayúdanos a poner  de manifiesto nuestra fe,  no sólo con nuestros labios,  sino, más bien, con nuestra conducta diaria.

Por nuestro Señor Jesucristo…

Amén.

 

Primera Lectura

Lectura de la primera carta del

apóstol san Juan (1, 5—2, 2)

Queridos hermanos:

Este  es el mensaje que hemos  escuchado de labios de  Jesucristo y que ahora les  anunciamos: Dios es luz y en él no hay nada de oscuridad.

Si decimos que estamos  con Dios, pero vivimos en  la oscuridad, mentimos y  no vivimos conforme a la  verdad. Pero, si vivimos en  la luz, como él vive en la luz,  entonces estamos unidos  unos con otros, y la sangre  de su Hijo Jesús nos purifica

de todo pecado.

Si decimos que no tenemos  ningún pecado, nos engañamos  a nosotros mismos y la  verdad no está en nosotros.  Si, por el contrario, confesamos  nuestros pecados, Dios, que  es fiel y justo, nos los perdonará y nos purificará de toda maldad.

Si decimos que no hemos  pecado, hacemos pasar a Dios  por mentiroso y no hemos  aceptado verdaderamente su palabra.

Hijitos míos, les escribo  esto para que no pequen.  Pero, si alguien peca, tenemos  como intercesor ante el  Padre, a Jesucristo, el justo.  Porque él se ofreció como  víctima de expiación por  nuestros pecados, y no sólo  por los nuestros, sino por los del mundo entero.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial Salmo 123

Nuestra vida se escapó

como un pájaro de la trampa

de los cazadores.

Si el Señor no hubiera  estado de nuestra parte  cuando los hombres nos  asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera.

Nuestra vida se escapó

como un pájaro de la trampa

de los cazadores.

Las aguas nos hubieran  sepultado, un torrente nos  hubiera llegado al cuello,  un torrente de aguas  encrespadas. Bendito sea  el Señor, que no nos hizo presa de sus dientes.

Nuestra vida se escapó

como un pájaro de la trampa

de los cazadores.

Nuestra vida se escapó como  un pájaro de la trampa de los  cazadores. La trampa se rompió  y nosotros escapamos. Nuestra  ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

Nuestra vida se escapó

como un pájaro de la trampa

de los cazadores.

 

Aclamación antes del Evangelio

 Aleluya, aleluya.

Señor, Dios eterno, alegres te  cantamos, a ti nuestra alabanza.  A ti, Señor, el ejército glorioso de los mártires te aclama.

Aleluya.

 

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Mateo (2, 13-18)

Gloria a ti, Señor.

Después de que los magos  partieron de Belén, el ángel del  Señor se le apareció en sueños a José y le dijo:

“Levántate, toma  al niño y a su madre, y huye a  Egipto. Quédate allá hasta que  yo te avise porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”.

José se levantó y esa misma  noche tomó al niño y a su madre  y partió para Egipto, donde  permaneció hasta la muerte  de Herodes. Así se cumplió lo  que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Cuando Herodes se dio cuenta  de que los magos lo habían  engañado, se puso furioso y  mandó matar, en Belén y sus  alrededores, a todos los niños  menores de dos años, conforme  a la fecha que los magos le habían indicado.

Así se cumplieron las palabras  del profeta Jeremías: En Ramá se  ha escuchado un grito, se oyen  llantos y lamentos: es Raquel que  llora por sus hijos y no quiere que  la consuelen, porque ya están muertos.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentario:

La memoria de los Santos Inocentes no debería ser ocasión para bromas de mal gusto, sino una oportunidad para hacer memoria y meditar sobre tres actitudes que revela la narración. Por una parte, la tiranía del gobernante de turno, en este caso el rey Herodes. Siente que su poder está amenazado por la pequeñez de un niño (dice la tradición que hizo asesinar a su propio hijo, por miedo a perder el trono); cuando los tiranos y poderosos ven amenazados sus intereses de poder por parte de los pequeños, son capaces de desatar toda clase de represión para eliminarlos. La segunda actitud es la de los padres de Jesús: huyen, se desplazan para proteger la vida de su pequeño. Hoy en día, millones de familias tienen que desplazarse por causa de la violencia o de la extrema pobreza, para sobrevivir y defender la vida de su familia. Y, finalmente, la actitud de Dios. Solidario y comprometido con las víctimas de los sistemas represivos de todos los tiempos. Proteger y defender la vida amenazada por tantas formas de violencia, desde el aborto hasta la eutanasia, pasando por la miseria y opresión, debe ser compromiso cristiano fundamental que se desprende de nuestra fe en Jesucristo.

No se dice Credo.

Oración de los Fieles

 Celebrante:

Oremos a Dios que dio la  palma del martirio a un grupo  de niños que aún no eran  capaces de confesarlo con sus labios y digámosle:

Te lo pedimos, Señor.

Por los cristianos del Tercer  Milenio: para que con la entrega  generosa de nuestras vidas  demos testimonio de nuestra fe en Jesús.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Por el Papa, los obispos y los  sacerdotes: para que iluminen al  mundo con la claridad de Cristo  y para que, permaneciendo  unidos a Él, manifiesten su misericordia y su perdón.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Por nuestros gobernantes  y legisladores: para que  promuevan el respeto a la  vida y garanticen los derechos  de los niños no nacidos y de todos los ciudadanos.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Por los que quitan la vida a  sus hermanos por la violencia,  el aborto o la explotación: para  que se les anuncie la buena  noticia que nos trajo Jesús y  convirtiéndose a Él cambien de vida.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Por los que sufren injustamente  a causa del egoísmo de sus  hermanos: para que el Señor  los salve y encuentren en Él su auxilio y consuelo.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

Por nosotros, que hemos  acogido a Dios hecho niño: para  que su ternura nos haga más  sensibles a las necesidades de  nuestros hermanos y para que  lo sirvamos en los más pobres y necesitados.

Oremos.

Te lo pedimos, Señor.

 

 Celebrante:

Oh Dios, que salvas la vida  de los fieles y nos anuncias tu  amor y tu perdón; escucha las  oraciones que te presentamos  en la fiesta de los Santos  Inocentes, y haz que nos  entreguemos a Ti totalmente  hasta dar nuestra vida por amor.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, los dones  que te presentamos con  amor y, por este sacrificio de  salvación, con el que redimes  aun a los que no te conocen,  purifícanos de nuestros

pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Prefacio de Navidad I

Cristo es luz

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,  es nuestro deber y salvación  darte gracias siempre y en todo  lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque gracias al misterio de  la Palabra hecha carne, la luz de  tu gloria brilló ante nuestros ojos  con nuevo resplandor, para que,  conociendo a Dios visiblemente,  Él nos lleve al amor de lo invisible.

Por eso, con los ángeles y los  arcángeles y con todos los coros  celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo…

 

Antífona de la Comunión

Ellos son los rescatados como  primicias de la humanidad  para Dios y el Cordero; ellos  son el cortejo del Cordero adondequiera que vaya.

Oración después de la Comunión

 Oremos:

Dios nuestro, que en virtud  del nacimiento de Cristo  otorgaste a los Santos  Inocentes el premio de la  gloria, concédenos, por el  Cuerpo y la Sangre de tu  Hijo, que hemos recibido,  participar abundantemente de tu redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Fuentes: www.lecturadeldia.com; www.servicioskoinonia.org

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post