Es un Blog de orientación Cristiano/Católico, dirigido a personas de 16 a años en adelante, en el que se publican diariamente las Lecturas del Día, de acuerdo al Calendario Litúrgico Católico, la Lectio Divina, el Santoral del Día, la Liturgia de las Horas (Laudes, Vísperas y Completas, y otros artículos de orientación espiritual y moral.
Ordinario Misa: Santa Mónica, 27 de agosto
Memoria obligatoria
Del Común de santos: para santas mujeres
Antífona de entrada Cf. Prov 31, 30.28
La mujer que teme al Señor merece ser alabada;
su marido la elogia y sus hijos la felicitan. (T. P. Aleluia).
O bien: Cf. Prov 31,20.27
Abre su mano al desvalido,
tiende sus brazos al indigente
y no come el pan ociosamente. (T. P. Aleluia).
Oración colecta
Dios nuestro, consuelo de los afligidos,
que aceptaste con misericordia las lágrimas de santa Mónica
por la conversión de su hijo Agustín;
te pedimos, por la intercesión de ambos,
que sintamos dolor por nuestros pecados
y podamos alcanzar la gracia de tu perdón.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
O bien, para varias mujeres
Dios todopoderoso,
la vida admirable de santa N.
nos estimula para alcanzar la salvación;
por sus ruegos te pedimos
que nos concedas tu ayuda celestial.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Padre, te presentamos estas ofrendas
en el día de la conmemoración de santa N.,
y te rogamos humildemente
que nos alcancen el perdón y la salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Cf. Mt 13, 45-46
El reino de los cielos se parece a un negociante
que se dedicaba a buscar perlas finas;
al encontrar una de gran valor,
vendió todo lo que tenía y la compró. (T. P. Aleluia).
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso,
te suplicamos que la eficacia divina de este sacramento,
celebrado en la conmemoración de santa N.,
nos ilumine siempre,
para que experimentemos el deseo de la santidad
y respondamos fielmente con buenas obras.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Fuente: Misal Romano